AATIENZA

44 Durante años, se sumergió el artista en un modo de expresión artística que concedía especial protagonismo a la línea y al color, prescindiendo de la figura, aunque insinuándola con un lenguaje muy propio. Quizás a modo de síntesis, parece Atienza, en estas colecciones, querer simplificar lo que hasta ahora se había convertido en la piedra angular de toda su creación: el mural. Una forma de abstracción parcial y preponderantemente geométrica, que en algunas ocasiones recuerda vagamente el cubismo, aunque mucho más comprometida sentimentalmente. Sus líneas no son tan intolerantes con las formas, sino que conceden tímidas licencias a las formas que envuelven. Su mensaje está cargado de subjetividad y las texturas suplantan a los materiales de sus murales. El negro –a modo de elemento con peso propio- delimita sus composiciones como ya lo hiciera en su día el plomo, el hierro o el cemento en sus vitrales de color. Juega hábilmente con las texturas e imagina la luz atravesándolas. Colección de obras realizadas por el artista entre 1976 y 2007. S U MA D U R E Z – E V O L U C I O N A N D O E N L A A B S T R A C C I Ó N

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