ANTONIO DÍAZ GARCÍA - ESCULTURAS

Es parte del designio del artista ser llamado a encontrarse con su propio reflejo. No encuentra nada que no tenga, de lo que no disponga ya. La dispersión –como contrapunto del recogimiento–, impide encontrarse con uno mismo. La ausencia de recogimiento aboca en aflicción, en congoja, en sufrimiento, algo que busca transmitir sintéticamente bajo la forma de una acaracolada representación de la au- sencia, la añoranza y la introspección. Desde otro punto de vista, la espiral simboliza conexiones espirituales entre el hombre y el universo, rememorando el paso del tiempo, cíclico, no lineal; es el sonido primige- nio, distintivo de lo inefable y de la regeneración, cáliz de afectuosidad. “Congoja” (2009) Acero inoxidable. Peana de pino melis. 150 x 35 x 35 cm.

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