ANTONIO DÍAZ GARCÍA - ESCULTURAS

L A O B R A P R I M I G E N I A 65 En este retrato, la dama está sentada en un sillón, y posa sus brazos en los apoyos del asiento. En sus manos y sus ojos puede verse un claro ejemplo característico del esfu- mado, y también puede destacarse el juego que hace con la luz y la sombra para dar sensación de volumen.30 13 Aparece sentada en una galería,31 viéndose en el borde izquierdo del cuadro la base de una de las columnillas. La galería se abre a un paisaje inspirado en las vistas que Leonardo pudo alcanzar a divisar en los Alpes, cuando hizo su viaje a Milán.32 El paisaje posee una atmósfera húmeda y acuosa que parece rodear a la modelo. Se ha intentado localizar el aparente recodo del Arno o una porción del Lago de Como,32 sin haber llegado a conclu- siones definitivas. Muchas veces se ha tratado de com- paginar uno y otro lado del paisaje tras la modelo, pero la discordancia entre ambos lados no permite que se diseñe un modelo continuado de la imagen.33 Debe tenerse en cuenta que el lado izquierdo parece estar más alto que el derecho, entrando en contraste con la física, puesto que el agua no puede encontrarse estática a desnivel en el te- “Repliegue y reflexión” (2010) Hierro macizo. Peana d pino melis. 100 x 70 x 60 cm.

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