ANTONIO DÍAZ GARCÍA - ESCULTURAS

A N T O N I O D Í A Z 82 Abandona el nido y comienza a caminar. Sal de ahí para siempre, nunca más te quiero escondido. No quiere el escultor que su obra yazca eternamente en un mis- mo lugar, porque son ellas las que van haciendo sus propios espacios, recreando historias, modelando ámbitos. Un arte vivo que habla por él y que incluso ambi- ciona llegar donde él, quizás, no alcance. Más allá de toda medida dimensional o temporal, la abstracción de AD se metamorfosea coqueteando con la figuración, abriéndose y cerrándose sobre su pedestal, buscando la perdurabilidad, una ilusión de eternidad. Aligera su pesada carga y se estiliza, esbozando una elegante síntesis de sí misma, pero sin olvidar el arraigo a todos aquellos principios que marcaron su génesis. “Levántate… y anda” (2009) Hierro macizo. Peana de nogal y hierro. 160 x 47 x 57 cm.

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