ANTONIO DÍAZ GARCÍA - ESCULTURAS
A N T O N I O D Í A Z 98 El árbol es una de las más perfectas representaciones de la regeneración, del creci- miento, del ciclo vital. El simbolismo inherente a su verticalidad, y su triplicidad raíz-tronco-copa, insinúa una conexión entre ambos mundos a lo largo de su eje principal desde un punto de vista cósmico, así como el intervalo de transición entre ellos dos. Son el árbol de la verdad y el de la vida, como los que custodiaban el acceso celestial según antiguas creencias babilonias. El recogimiento en forma de espesas frondas y entretejidos acurrucaderos alegoriza el proceso de evolución de la idea, su impetuosidad y determinación. “Ingenio” (2009) Hierro macizo. Peana de hierro. 200 x 190 x 180 cm.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=