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24 de una manera progresista, innovadora e interdisciplinar libre de trasfondos ideológicos y siempre al servicio de la ciudad». Esta última exposición ha sido la más perseguida por la prensa. Una atención que ha sorprendido al propio comisario, ya que ha acaparado espacios tan privilegiados como la contraportada de El Periódico (16 de enero de 2016). Un tipo de exposición que a criterio de Bentz es una zambullida en nuestro pasado más reciente, algo necesario a efectos de construir la propia historia de la entidad. Hasta el momento se habían venido realizando un mínimo de dos exposiciones anuales, siempre de carácter individual y dedicadas a socios de mérito o de interés historico. Proyectar eventos de más alcance comporta siempre una mayor difusión, tal y como se ha podido comprobar. Y de las más recientes, paso a una de las primeras y más significativas exposiciones que, además, determinó el punto álgido de colaboración entre el Ayuntamiento de Barcelona y nuestra entidad: La Exposición de Artistas Belgas de 1921. En aquella época era muy frecuente valerse de toda la estructura de asociaciones o círculos artísticos para poder realizar muestras internacionales, especialmente de repercusión europea. Nos consta una primera exposición internacional de grabados sobre madera que fue organizada en Amberes, en 1921 (Abelló 2015: 148-150). Hubo una segunda al año siguiente, en 1922. Ambas fueron alojadas en las salas del Círculo Artístico de la ciudad belga, bajo la responsabilidad del crítico de arte Roger Avermaete. Resulta curioso porque durante aquel mismo año, el 1921, el Círculo Artístico de Barcelona organizaba una exposición de artistas belgas, comisionada por el propio gobierno belga y en cuyo comité de honor se contaba con Lluís Masriera, quien en su día proyectara la fallida Muestra de Pintores Futuristas en 1912. Sin duda alguna, fue mucho más ostentosa la de Barcelona que la de Amberes, más modesta, ya que la Institución pasaba entonces por uno de sus mejores momentos. Como anécdota cabe mencionar que el Ayuntamiento de Barcelona destinó la cantidad de 10.000 pesetas en concepto de aportación para los gastos de organización, y 5.000 más destinadas a la adquisición de alguna obra. La obra seleccionada fue un gran óleo que representaba una magnífica visión portuaria ( Vue sur l’Escaut, vent d’Est ) marcada por la característica pincelada impresionista tardía de John Michaux, que actualmente cuelga a la entrada del Círculo. También se incorporaron dos obras en papel de artistas no representados en el ensayo de Avermaete (Avermaete 1928): un aguafuerte de Albert Baertosen, Dégel a Gant , adquirido por el Círculo tras ser seleccionado de entre los 10 que fueron presentados; y una sanguina de Paul Artôt, Tête de femme . Los gastos fueron considerables y propios de la bonanza de la Belle Epoque (Marín: 79-80). En el caso de la muestra de Amberes, y teniendo en cuenta que los grabados podían enviarse por correo, pudieron contener gran parte de los excesivos costos de transporte, unos costos que sí pagaron los barceloneses, subvencionados por los belgas, con el objeto de poder ver obras de Eugène Laermans junto a las de Bruegel el viejo, Fernand Khnpoff, o los prerrafaelitas, en el caso de pintores; del conde Jacques de Lalaing o de Victor Rousseau, como escultores; siendo finalmente Rodríguez Codolá (Rodríguez Codolá 1921) quien se dejó seducir por un pequeño grabado de Van Der Loo, tal cual él mismo documenta en su crítica de La Vanguardia (10 de febrero de 1921, p. 13). Todo ello demuestra que este periodo del «post-war spirit», que coincidiócon laBelleEpoque, estuvopoderosamente impregnado de una gran vitalidad y un deseo de apertura de fronteras, aunque sólo fuera para distanciarse de las desdichas de una nueva contienda bélica, tan terrorífica como la vivida durante la Gran Guerra, una a la que Europa iba abocada de modo ineluctable pese a todos los esfuerzos realizados, y que finalmente estalló en 1939, con la Segunda Guerra Mundial, prologada con nuestra cruel Guerra Civil. El Círculo, como la institución relevante que era, también estuvo a la altura de tamañas demostraciones mediante sus importantes acontecimientos artísticos.█ U no de los miembros de la Junta Directiva ha presen- tado el pasado mes de diciembre una tesis en la Fa- cultad de Humanidades de la UPF con el título Francia o Italia Vanguardias europeas en Cataluña: percepción y transferencias (1900-1924). Edición crítica de las Letras del extranjero de Joan Salvat-Papasseit y proyecto de la muestra. La singularidad de la tesis radica en que está dedicada al Círculo Artístico y a su presidente, que faci- litó la investigación y puso a disposición del doctorando el rico fondo docu- mental de la institución, en parte inédito, y su infraestructura. Esta tesis doc- toral presenta la percepción y las principales transferencias de las primeras vanguardias europeas en Cataluña. Defiende la primacía del Futurismo desde un punto de vista histórico y por estricta cronología, pero también porque el movimiento artístico y cultural italiano cuenta con un pequeño grupo en Barcelona articulado a partir de Joan Salvat-Papasseit y a través de su tertulia en las Galeries Laietanes. Es aquí donde se concede todo el protagonismo al Círculo. Hasta ahora, todo parecía indicar que el Cubismo era la tendencia que marcaba el nacimiento de la modernidad en las artes y la literatura locales. La celebración de la expo- sición de arte cubista en las Galerias Laietanes (1912) enmascaraba un nuevo intento fallido de exposición de arte futurista en el Círculo Artístico de Barce- lona aquel mismo año, una exposición que no tuvo lugar por desacuerdo de la Junta conservadora formada con posterioridad a la propuesta. El periodista cultural Josep Playà, de L Vanguardia , a raíz de una entrevista que realizó al autor de la tesis sobre los fondos documentales del Círculo Artístico de Barcelona, y fascinado por la historia de la abortada exposición futurista en la entidad, publicó (29-XII-2014) una síntesis del trabajo presentado y la carta inédita (8-VIII-1912) de F.T. Marinetti a Lluís Masriera, el entonces presiden- te de la Junta de Exposiciones del Círculo. Un trabajo sobre el que el autor, Joan Abelló, ya trató en el primer número de nuestra revista digital Cercle . La tesis ha estado dirigida por uno de los intelectuales catalanes más presti- giosos dentro del mundo de la estética y las artes, el catedrático Rafael Argu- lloll (entrevistado precisamente en el último número de la revista Llei d’Art) y sobre la que comenta: «la interdisciplinaridad del tema estudiado, entre arte contemporáneo y literatura [...] y el uso de material inédito [...] un total de 30 documentos de algunos de los líderos más reconocidos de las vanguardias europeas...». Una labor encomiable de uno de nuestros miembros de la Junta que ha recibido la máxima calificación por parte de un tribunal universitario internacional, el Cum Laude con Mención Europea, y que me gustaría sirviese de ejemplo para las futuras investigaciones llevadas a cabo por el Instituto Barcelonés de Arte. Y no hace falta irse muy lejos, como hemos podido com- probar, ya que basta ceñirse a nuestro propio archivo y biblioteca. Enhorabuena, amigo y compañero, Joan Abelló. John Michaux (1876-1956). Vistes al Escalda, vent de l’Est. Detail / Vistas al Escal- da, viento del Este. Detalle / Overlooking the Scheldt, East wind. Detail

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