CERCLE 5

37 cepto que después refleja. Como broche de oro, y al hilo de este último párrafo, comparto el sentir de uno de los más grandes románticos alemanes, Caspar David Friedrich: «El pintor debería pintar no sólo lo que en- cuentra frente a él, sino también lo que ve en su interior. Si no logra ver nada, debería dejar de pintar lo que se encuentra frente a él». Y es que no hay obra de arte, por muy perfecta que sea su factura, que pueda prescindir de alma. Lo bello, sin sustancia, es hueco, mero y frugal entretenimiento. Sólo la esencia aporta transcen- dencia y perennidad, porque lo que no se recuer- da, es como si nunca hubiera existido. █ «El encanto de la belleza estriba en sumisterio; si deshacemos la trama sutil que enlaza sus elementos, se evapora toda la esencia». Friedrich Schiller (1759-1805) Foto/Photo Christine Jenni. Lic. Creative Commons Belleza

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