CERCLE 9

19 bilidad para captar el detalle y convertirlo en algo mag- nífico y rebosante de sensibilidad y belleza. En 1881 viajó a Paris, donde entabló relación con Jean Baptiste Édouard Detaille (1848-1912), pintor francés de estilo académico, especialista en temas mi- litares, y su maestro durante su estancia en la capital francesa, donde también entró en contacto y frecuen- tó a Alphonse de Neuville (1835-1885) y a Meissonier (1815-1891). Su naturaleza amable, honesta y genero- sa propició encuentros con otros artistas de la época, y entre los que se solían crear relaciones de reciproca admiración, como es el caso de Ramón Casas, a quien conoció durante su estancia en París, Joaquim Vancells o Mariano Benlliure. Sus frecuentes exposiciones en la icónica galería bar- celonesa Sala Parés, que siempre apostó por él, fueron consiguiéndole importantes éxitos, tanto en ventas como en críticas, aunque no fue hasta 1887, con motivo de su participación en la Exposición General de Bellas Artes de Madrid, cuando el pintor quedó consolidado dentro del mercado del arte tras la adquisición de sus tres piezas expuestas por parte de la Reina Regente, María Cristina de Habsburgo. Dentro de la exposición que hoy reseñamos, cabe des- tacar una obra en gran formato procedente del Museo del Ejército de Toledo, Salida en batería , una pieza con- sideraba por muchos expertos como la obra cumbre de la carrera artística de Cusachs. Otras piezas relevantes son la Toma del fuerte del collado de Alpuente , originaria del Museo Histórico Militar de Valencia; la Batalla de Arlabán , titularidad del Museu Nacional d’Art de Cata- lunya, y el cuadro de aire romántico Pensée Lontaine , del Museo del Modernismo de Barcelona. Cuarenta y nueve bocetos más de temática variada complementan la muestra. Cusachs supo convertir en protagonistas de muchas de sus escenas de campo a personajes y figuras anó- nimas, dado que toda su obra es una crónica fidedig- na, dramática y cargada de nostalgia, de lo que estaba aconteciendo en una España convulsa y agitada, pero siempre desde la naturalidad, la sencillez y la elegancia. Lejos de la grandilocuencia al uso, sus cuadros mostra- ban una visión límpida y generosa de la vida castrense, enfocando en el detalle y enalteciendo la importancia de quienes desde la humildad y la resignación confor- maban la esencia de la vida militar: los soldados y sus caballos, sin tener en cuenta más valoraciones que las que marcaba su gran independencia de criterios y su siempre exquisita visión. Tan riguroso como meticu- loso, estructuraba sus lienzos en base a sus apuntes y bocetos, pulcros y precisos, cargados de detalles, todo lo cual aporta a la obra de este gran exponente del arte catalán un valor, ya no sólo artístico, sino esencialmen- te histórico. Y fueron tantos los bosquejos, que en 1886 recibió el encargo de realizar una recopilación gráfica de historias militares a través de ellos, una magnífica antología acompañada de textos de Francisco Barado, muy lírica, que fue editada en 1888 con el título La vida militar en España . █ p  Maniobras de Calaf. José Cusachs, 1892. Museo Histórico Militar de Figueras (Girona)

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