LLEI D'ART 0

61 en el estudio de... Marta Solsona A esta escultora catalana, de dulce gesto y amable son- risa, le dedica Miquel Martí i Pol, en 1998, este escrito: Des del silenci càlid d’aquest gest, Mig indecís potser, mig temerari, fes un pas més cap a la solitud que es sap provocativa de tan clara. Res no et serà donat sense l’esforç de vèncer el temps i doblegar-ne arestes en una lluita tal vegada incerta però gratificant, com una vida viscuda més endins i més enllà del sentit i de l’oci de les coses. Res no et serà donat, i tanmateix en cada cos que et creixi a la mirada guanyaràs nous espais d’intimitat, de ritme, d’harmonia i de bellesa que poc a poc se t’enduran els dits pels camins sempre nous de l’esperança. Marta es una mujer de carácter fuerte y decidido. Sus esculturas son de corte clásico, mediterráneo, creadas con manos de mujer luchadora que cree en sí misma y ama lo que hace. Las expresiones de sus obras son sin- ceras y limpias. Inspiran un profundo silencio cuando son contempladas, porque llaman a la reflexión. Su técnica es depurada y cuidadosa. En su estudio, las figuras posan, como estatuas de cera, sobre estantes, pedestales, soportes improvisados con maderas, o sobre el propio suelo. Su creación es enor- me, y su creatividad, no tiene límites. Su actitud denota un gran dominio de su espacio. Vestida con sencillez, pero con un cierto toque de gla- mour cuidadosamente descuidado, nos recibe en su estudio, ubicado en un adorable ático del barcelonés barrio del Eixample. No es exagerada en sus expresio- nes, pero invita a conocerla. Camina delante nuestro, serena, improvisando breves descripciones de todo cuanto encuentra a su paso y considera digno de ser mostrado. Caballos, mujeres, figuras mitológicas, frag- mentos de rostros, tristes, reflexivos, iluminados por la esperanza, perdidos en el horizonte, tiernos, lozanos, simbólicos,…la privacidad de su taller se nos desvela como un libro abierto, donde cada página contiene innumerables escenas de la vida cotidiana. Algunas hablan de sentimientos, otras son pura emoción. Las hay inocentes, en forma de figuras infantiles y también las hay inconclusas. Estas últimas piezas despiertan toda mi ternura. Son como historias en busca de un autor y me intereso por ellas.

RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=