LLEI D'ART 11
us remember David’s Marat or Tintoretto’s The Death of Abel amongst many others. Unfortunately, the topic remains current. Homicide or murder fuelled by wrath fills the pages of newspapers, gender violence being one of the most noticeable manifestations of this behaviour. I wish to insist that patience is a better artistic topic than wrath, but I also think that in depicting wrath, we do its corresponding virtue, patience, a favour. Antonio Serés François Rebelais. Ilustración para Gargantua , de Gustave Doré/ Ilustration for Gargantua by Gustav Doré , 1873. Fine Arts Museum of San Francisco, EEUU. miles de moscas esperan su putrefacción. El cerdo/jabalí es el símbolo más utilizado en la representación de la gula. Baco o Dionisius con sus sátiros son ampliamente utilizados como estereotipos de los excesos. Selenio, un sátiro de Dionisio, es el protagonista ebrio de muchas pinturas de Rubens. Tanto El triunfo de Baco de Velázquez como el de Cornelis de Vos son obras maestras narrativas de las conductas adictivas al alcohol, el pecado de gula. La representación de las bacanales romanas es otro exponente de la facilidad con la que se cae en las tentaciones de los placeres del cuerpo. Tiziano nos la muestra en La bacanal de los Ádrios (1523) o la copia realizada por Rubens un siglo después. En la serie de relatos/novelas fantásticas de François Rebelais acerca de las venturas y desventuras grotescas de dos gigantones, un padre –Gargantua– y un hijo –Pantagruel–, aparece la glotonería como uno de los máximos exponentes de la burla buscada con el fin de hacer reír. En el siglo XIX, Gustave Doré las ilustró con verdadera habilidad. La ira Muchas veces se confunde con la rabia. A mi modo de entender, la rabia es una emoción elemental no condicionada por la educación/formación cultural. Aparece sin más y resulta útil para poder marcar los límites a terceros. La ira es una emoción secundaria que conlleva el deseo de dañar con prejuicio y depende de las creencias a priori . La rabia contenida es una gestión de las emociones. La ira contenida es el resultado de los modismos culturales. Actualmente, la virtud: la paciencia, es considerada como otro activo del individuo. El irritable, irascible, intolerante, irreflexivo e impaciente es castigado por una sociedad que ha elegido conductas más bondadosas. La ira, aún justificada, no se acepta como recurso defensivo como se hizo en otras épocas. A recordar la famosa ira/cólera de Dios ante la desestimación de sus doctrinas que aunque «santa y justificada» no era más que ira. El Antiguo Testamento está repleto de ejemplos de ello y los artistas lo reflejaron en numerosas ocasiones como el escritor José Zorrilla en su poema La ira de Dios , o en la Divina Comedia de Dante a su paso por el infierno representado por Delacroix (1822) y por Adolph Bouguereau (1850). Incluso las leyes que justificaban la venganza como recurso legal ante la ofensa moral eran una realidad de difícil aceptación en nuestra actual sociedad. Por ello, la ira como tema de representación, es viable, pero la paciencia es más contemporánea. Su demonio es Amon o Aamon según Binsfeld, representado como un lobo con cola de serpiente que arroja fuego, un hombre con cabeza de cuervo y dientes de perro o, simplemente, un hombre con cabeza de cuervo. Cuando la ira sobrepasa su función de advertencia ante agresiones de terceros, puede llegar a ser una conducta tan violenta como para cometer actos tan fatales como el asesinato. Recordemos a Marat de David o La muerte de Abel de Tintoretto entre muchas otras. Desgraciadamente sigue siendo un tema actual. El homicidio o asesinato por ira llena las páginas de los diarios, siendo el de género uno de los resonantes. Quiero insistir en que la paciencia es mejor tema artístico que la ira, pero también pienso que representando la ira, hacemos favor a su virtud, la paciencia. Antonio Serés 117
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