LLEI D'ART 11

recapitular o descubrir, antes de continuar la aventura de hacer aquello tuyo, porque cuando estás entregado al libro, te pertenece, no recuerdas al autor, a nadie, haces tuyo el dolor y el amor del poeta. La lectura es una, mas su incidencia depende del medio, de cómo se lea y qué. No es lo mismo leer un libro, que una revista o un periódico. De sólito, veo todos los días 4 periódicos – La Vanguardia, El País, ABC y El Mundo–, recorto y aparto todo lo que me interesa; el domingo por la tarde, entre cuatro y cinco horas, leo artículos, reportajes, entrevistas, informaciones. Es un ejercicio excelente, los mismos temas los ves tratados de una forma distinta en cada medio; a veces, pierden interés más allá del momento. Algunos recortes los archivo o los pongo dentro de un libro del autor aludido. La poesía no se lee en cualquier parte, una novela sí. La poesía requiere soledad, su tiempo y su espacio. Leo todas las noches poesía, con diferente aprovechamiento. A veces, dejo el libro tras leer unos poemas; o lo continúo, lo anoto, lo escolio. Espero y busco la chispa, la palabra encendida, la vaharada de niebla que envuelve la magia…Si no llega, lo abandono, esperándome. En otro momento, vuelvo y lo intento, siempre con la esperanza de encontrar poesía, una palabra cabe otra que hacen saltar chispas. Para Miró: «la palabra no ha de decirlo todo, sino contenerlo todo». La lectura de diarios da sentido de actualidad; la de libros, refuerza tu sentir, ahorma, reconcilia con algo que no sabías que buscabas. El artículo periodístico es un fogonazo; el libro, un incendio, que hay que apagar con sed. El ensayo breve de revista, queda entre los otros dos; suele ser un apunte de especialista, una hipótesis, un estudio temático. Leer informa, reconforta, hace conocer y valorar las fuentes. En la pantalla, los textos deben ser muy cortos y la fuente concisa, si no, es basura o brindis al sol. La autoridad del libro, siempre intocable, está perdiéndose, y el ordenador aún no ha encontrado los mecanismos de separar la escoria de lo genuino, el grano de la paja, en la procelosa red. La mezcla es peligrosa, muchos han sido cazados, plagiando, copiando y exhibiendo oropel por serendipias. III Domingo tarde. Me aíslo en mi biblioteca con una bolsa de recortes de periódicos, revistas, catálogos. Hago un primer expurgue y recorto lo que me interesa. El interés está guiado por quién lo escribe, la ilustración, el tema, el título. El rubro es indicativo, aunque puede ser engañoso. ¡No importa!, lees un artículo y al poco ves que aquello no tiene interés, ni relación con lo que te sugería, lo dejas, vas a otro. Anotas una frase, o reinas pensando en lo que acabas de leer. Comienzo: reseña de una obra de Adonis por Antonio Colinas, blandengue; artículo de Luis María Anson, otro de Enric González; varias necrológicas de Pepe Hernández, lo tratan como a un personaje esotérico, pareciera que hablan de un brujo en lugar de hacerlo de un pintor. Una justificación de Clara Rocha sobre la concesión del Premio Jacinto do Prado Coelho a Eduardo Lourenço por su libro Tempo da música. tomás paredes In 2006 Paredes was named correspondent academic of Granada’s Nuestra Señora de las Angustias Royal Academy of Fine Art, and was vice-director of the El Punto de las Artes magazine until 2008. With degrees in Law, Ancient History and Art History, this lecturer, journalist and art critic has pub- lished over 10,000 articles in various newspapers and spe- cialised art magazines and is a frequent contributor to Bar- celona’s La Vanguardia newspaper on the art market. He has given over 200 conference papers in Spain, France, Switzer- land and Portugal, and is the secretary of the BMW Prize for Painting. Since 2004 he has been president of the Madrid Art Critics’ Association (AMCA) and is the current head of the Spanish Art Critics’ Association (AECA/AICA Spain). Analysis from the Specific In Posdata, 1959, the writer Azorín writes: ‘If I had to describe my mental life, from the age of four (1877) to now (1959), I would use but two words: the specific. And I would add: the need for the specific, the definite fact, for tangible things. I detest vague dissertation’ I Why read Azorín or Miró? Reasons abound: I learn and, at the same time, I am delighted. I gain knowledge, I am encouraged to think; my sensitivity is both broadened and purified. With ‘the specific’ Azorín often uses the word ‘reality’. José Martínez Ruiz (better known by his pseudonym, Azorín, 1873-1967) and Gabriel Miró (1879-1930) are the writers who investigate ‘the specific’ most. Miró avoided the grand topics and themes, and preferred the specific, the particular; and in this he has no equal. Unless you have read the Oleza novels, your opinions are worthless. Gabriel Miró is more than just a provincial, decadent and boring writer; he called his weaknesses ‘sigüencism’ in a reference to his pseudonym Sigüenza. As such, the idea of ‘the specific’ would be a so-called ‘sigüencism’. It is said he influenced the writers of the Generation of 1927, and it is true, they read him, but I can’t really see the influence. Jorge Guillén writes that ‘on some occasion I confessed to him and that I randomly opened his books and found wonderful sentences and phrases. He replied: “And I’m no novelist?!”’ He didn’t want to be seen as a stylist or as a poet. The author of Clamour alludes to his pictorial prose, calling the novelist’s texts ‘canvasses’. A special edition book was published by Jorge Guillén in 1970 entitled En torno a Gabriel Miró: breve epistolario (About Gabriel Miró: Letters). How many ecologists have read Años y leguas (Years and Leagues)? This book, printed in 1928, is where nature has the greatest presence, and is the artistic creation of landscape. Miró sees with his words, 31

RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=