LLEI D'ART 11

Evil Vanishes Egusquiza and Wagner’s Parsifal Museo del Prado Until 7th September 2014 The Museo del Prado is joining in with the celebrations of the bicentenary of the birth of the German composer Richard Wagner (1813-1883) with the Evil Vanishes exhibition, which displays fourteen works inspired by his last opera, Parsifal, executed by the Cantabrian painter Egusquiza (1845-1915), a devoted admirer of musician from Leipzig. The collection is considered one of Spanish Symbolism’s most unique and surprising and is an example of the extreme heroic mysticism that defines Wagner’s universe and of the important influence the musician’s personality and Parsifal had on the Spanish painter. Egusquiza chose the words ‘das Böse bannt’ (evil vanishes) from the libretto to mark the engraving of the Holy Grail, which the artist himself chose to preside over his El mal se desvanece Egusquiza y el Parsifal de Wagner El Museo del Prado se suma a la celebración del segundo centenario del nacimiento del compositor alemán Richard Wagner (1813-1883) con la exposición que bajo el título El Mal se desvanece , muestra 14 de las obras que inspiradas por su última ópera, Parsifal , realizó el pintor cántabro Egusquiza (1845-1915), apasionado admirador del músico de Leipzig. La colección se considera uno de los conjuntos más singulares y sorprendentes que ha dado el simbolismo español, y constituye un ejemplo del extremado misticismo heroico que define el universo wagneriano y de la trascendente influencia que ejerció la personalidad del músico y su obra Parsifal en el artista español. Egusquiza escogería precisamente estas palabras del libreto: «das Böse bannt» (El Mal se desvanece), para rotular con ellas el grabado del Santo Grial, que el propio artista escogió para que presidiera su capilla ardiente. Las pinturas expuestas, Kundry y Parsifal , han de considerarse como la culminación de la vinculación del artista con la estética de Wagner, y son, sin duda, las obras maestras absolutas del arte de Egusquiza, así como la más sofisticada representación de la iconografía wagneriana de todo el arte español. Él era ya un artista de larga trayectoria cuando en septiembre de 1879 conoció personalmente a Richard Wagner, al que ya admiraba y seguía, siendo el único artista español que mantuvo una verdadera relación, aunque esporádica y respetuosa, con el compositor. El acercamiento al músico transformó por completo sus intereses artísticos, concentrándose desde entonces en la iconografía de las creaciones musicales del maestro alemán. Con una perseverancia casi obsesiva, a lo largo de los años Egusquiza estudió en dibujos, grabados y lienzos a los protagonistas de Parfisal –la última creación operística de Richard Wagner concebida como una gran alegoría de la salvación humana–, causando en su tiempo gran eco dentro del sector intelectual y artístico español. La afectación de cada uno de los personajes, bañados por la luz sobrenatural que irradia de la bondad redentora del Santo Grial, definió la estética de estas obras. Para subrayar su comunión espiritual se concentra radicalmente en la expresión alucinada de Museo del Prado Hasta el 7 de Septiembre de 2014 Rogelio de Egusquiza. Amfortas, 1890. Donación del autor / Donation of the author, 1902. Museo Nacional del Prado 41

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