LLEI D'ART 11

As Napoleon’s court archaeologist, Visconti was committed to the collection of the Louvre which, even after the restitution of the pieces removed from the Papal collections in Rome, remained rich in Roman copies. In summing up 150 years of archaeological scholarship, Adolph Michaelis explained Visconti’s particular interest in seeking to promote Roman copies: The Musée Napoleon was the last magnificent example of a Museum exhibiting a Roman character. It marked the end of the old system of conducting Museums. The Napoleonic empire had represented itself as the heir of the Roman Caesars. Philology and Ancient History had also for centuries cultivated in a one-sided manner Rome and Roman literature .... On the horizon, however, the splendour of another dawn was visible. Simultaneously with the Roman Musée Napoleon, the British Museum in London was developing as the most illustrious centre of Greek art. It was partly in response to the debate engendered by the proposed acquisition of the Elgin Marbles by the British Museum that Visconti refined his aesthetic doctrine into its final form. In the report commissioned from him by Lord Elgin, he could afford to be generous and fulsome in his praise since, in the words of Jacob Rothenberg, his aim was ‘to make the Elgin Marbles a historical source and prelude for the professed excellence of later Greek and Roman art’. In fact, the view that was to prevail acclaimed the Elgin Marbles not as a ‘prelude’ but as the summit of artistic achievement, against which all else would be measured. Dr. Ian Jenkins From Archaelogists and Aesthetes in the Sculpture Galleries of the British Museum 1800-1939 ( London, 1992) Senior Curator Ancient Greece British Museum los estándares de arte establecidos por Fidias se habían mantenido durante el así llamado periodo Macedonio e incluso durante la época de esplendor del emperador romano Hadrian. Aunque rezagadas, insitía en que eran más bien adaptaciones ideales y no sólo simples imitaciones. Esto último ha servido a algunos defensores actuales del arte romano, quienes invocan un principio bastante similar de imitations perfectionées (imitaciones perfeccionadas) en defensa de la escultura romana helenística. Proporciona una alternativa arqueológica a la ciencia de la Kopienkritik obsesivamente respetada por todos aquellos que aún siguen en busca de los originales griegos perdidos. Sólo el tiempo nos dirá si la actual corriente que pretende prestigiar las copias romanas llegará o no a tener impacto. Por lo que respecta a Visconti, su intento tuvo casi tan poco éxito como Richard Payne Knight cuando aseveró que los Mármoles Elgin pertenecían al periodo Hadrianico romano. Como arqueólogo de la corte de Napoleón, Visconti estaba muy involucrado con las colecciones del Louvre por lo que, incluso tras la restitución de las piezas arrebatadas de las colecciones papales en Roma, seguía poseyendo una gran colección de obras romanas. Resumiendo hasta 150 años de conocimientos arqueológicos, Adolph Michaelis intentaba explicar el especial interés de Visconti en prestigiar las obras romanas: El Museo Napoleón fue el ultimo magnífico ejemplo de museo expositor y devoto a todo lo romano. Marcó el final del viejo sistema de dirección de museos. El imperio napoleónico se representó a sí mismo como heredero de los Césares romanos. Tanto la filología como la historia Antigua también han cultivado unilateralmente, durante siglos, todo lo relacionado con Roma y su literatura. .... Sin embargo, allá en el horizonte, ya se hacía visible el esplendor de un nuevo amanecer. Simultáneamente al museo romano de Napoleón, el Museo Británico de Londres se erigía como el más ilustre centro de arte griego. Fue en parte como respuesta al debate generado tras la propuesta de adquisición de los Mármoles Elgin por parte del Museo Británico que Visconti depuró su doctrina estética hasta alcanzar su forma definitiva. En el informe que presentó a Lord Elgin, se permitió una cierta dosis de generosidad en sus elogios dado que, en palabras de Jacob Rothenberg, su intención era la de «convertir los Mármoles Elgin en una fuente histórica y preludio de declarada excelencia de la madurez del arte romano y griego». De hecho, lo que realmente iba a prevalecer con respecto a los aclamados mármoles no es que constituyeran un «preludio», sino que representaban el pináculo del mayor de entre los logros artísticos y el gran referente ante el que todo lo demás debería ser en lo sucesivo valorado. Dr. Ian Jenkins De Arqueología y Estética en las esculturas del Museo Británico 1800-1939 (Londres, 1992) Conservador jefe Grecia Antigua Museo Británico 83

RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=