LLEI D'ART 11
Sin necesidad de recurrir a escandalosos atrevimientos, este moscovita afronta el desnudo con devoción y sensatez. Invoca más a la metáfora que a su eco erótico, si bien los suaves aterciopelados evocan el postulado realista de algunas obras galantes del siglo XVIII. Las poses son elegantes y castas. Se percibe un cierto anhelo por representar un modelo de belleza ideal, con cuerpos distendidos o en reposo, que se perfilan sobre fondos carentes de profundidad. Una singular síntesis entre lo real y lo ideal, fundamento de la tradición académica, donde no faltan referencias formales o iconográficas en una pintura comprometida que sabe hábilmente incorporar muy sutiles elementos contemporáneos, como la esbeltez de las formas o los propios fondos, a veces desdibujados, que aportan un componente de abstracción focalizado en una selección de colores castaños, terrosos y ocres que se retraen ante la luz, sensualidad y plenitud de sus figuras, para realzar su significación, profundamente emotiva. Durmiendo El óleo que ocupa nuestra portada –inspirado en la pintura antigua–, recuerda a una odalisca de indudable sensualidad, algo que Sergeev consigue gracias al magistral contraste de colores y texturas, suavizando la piel gracias a un interesante juego de luces y sombras que el artista aplica muy bien, y trabajando la ilusión de textura de los ropajes con esmero y oficio. El perfilado de la figura marca una diferencia y aporta modernidad. Es obvio que en esta obra el color es protagonista por su nitidez y sus fuertes contrastes. La disposición tendida y volteada insinúa una refinada provocación no buscada mientras que la elección de los colores evidencia una preocupación por reactualizar valores clásicos. Luisa Noriega Oleg Sergeev. Durmiendo / Sleeping, 2012 97
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=