LLEI D'ART 13

muestra la gran expansión que experimentó el arte griego por toda la cuenca del Mediterráneo y cómo se expandió la cultura griega tras la muerte de Alejandro Magno, quien se erigió como uno de los principales impulsores del arte de Grecia. Está formada por un total de unos ciento cincuenta objetos que incluyen algunas de las esculturas griegas más bellas que han sobrevivido de la antigüedad. Junto a las icónicas estatuas demármol blanco, se exhiben exquisitas piezas de terracota, hermososbroncesymagníficasvasijasque ilustran la gran calidad y creatividad de los antiguos artesanos griegos, incluyendo incluso representaciones de figuras mitológicas. A las piezas que atesora el propio Británico – que desde luego cuenta con una de las colecciones de arte griego más importantes del mundo–, se vienen a anexionar objetos procedentes de préstamos de otros museos, como el Museo Vaticano (que ha cedido para la ocasión su copia romana del Discóbolo de Mirón y el torso del Belvedere del escultor ateniense Apolonio), el Metropolitan de Nueva York o el LouvredeParis. La escultura de la Antigua Grecia era el resultado de una hábil combinación entre arte y experiencia. La exposición enfrenta diferentes esculturas y una de las más interesantes confrontaciones la protagoniza sin duda una curiosa obra en bronce descubierta bastante recientemente en el fondo del mar, en Croacia, y que representa a un atleta desnudo que está rascando su cuerpo con un instrumentodemetal tras el ejercicio, y antes del baño. El torso del Belvedere, de Fidias, se encuentra enfrentado al Dyonisos; Ilissios, el Dios del río, dialoga con dos obras de sus contemporáneos: el Discóbolo deTownley–unacopia romanadel original perdidodeMirón–, y una reconstrucción del Doríforo de Policleto realizada por Georg Römer. Se sabe que los tres escultores: Fidias, Mirón yPolicleto fueronaprendicesdeunmismomaestro, quien les alentóparaqueen todomomentocompitieranentreelloscon el findeperfeccionarse. Por primera vez se han trasladado seis de las esculturas del Partenón para ser ubicadas temporalmente dentro de un contexto que pretende ser más narrativo y cercano al espectador que el que habitualmente ocupan en el Museo. Otros elementos también han sido desplazados desde sus emplazamientos habituales a la exposición temporal, como es el casode un fragmentodel friso principal del Partenón. La exposición deja constancia del renacer del culto griego al cuerpo esculpido en la era moderna, tras ser prácticamente relegado al olvido a finales de la antigua erapagana. Antes de que llegaran a Londres las esculturas del Partenón, a principios de 1800, el arte griego sólo era conocido a través de las copias romanas de originales perdidos, como el caso del torso del Belvedere, posible representación de Heracles, y que se expone juntoal dibujodeAdán realizado por Miguel Ángel para la bóveda de la Capilla Sixtina. Estas obras maestras serán exhibidas junto a la figura enmármol de un hombre reclinado, procedente del frontón Este del Partenón. Es así como la escuela deMiguelÁngel compartiráescenariocon ladeFidias. En la Antigua Grecia, el cuerpo humano era usado como lenguaje capaz de representar aspectos tales como la mortalidad y laexperienciadivina, cumpliendo laaseveración deProtágoras: «el hombre es lamedidade todas las cosas». Sin ningún género de dudas, los griegos representaron la desnudez como ninguna otra civilización lo había hecho antes. En palabras del propio Dr. Ian Jenkins: Ladesnudez para los griegos es como un accidente. De repente tedas cuentade que has perdido tu ropa, deque se ha caídode manera involuntaria. Pero ladesnudez tambiénpuede ser un trajeque uno seponía cuando se sacaba la ropa, un uniforme: El uniforme de la honradez. Ilissos: una obramaestradel MuseoBritánico. Estapiezaque representa al dios del río tiene una impactantepresencia y poder narrativo. El mármol esculpido representa una figura humana adoptando unaposiciónperfectamente acorde al lugar donde yace, con sus ropajes como arrastrados por el aguaque alcanza la orilladel río. Se tratade unade las piezasmejor conservadas del Partenón y una excelsamuestradel trabajooriginal griego/ Ilissos: amasterpiece from theBritishMuseum. This figure of a river godhas great visual presence and considerable narrativepower. Here sculptedmarble takes on human, living form, while the fluidpose and streaming, water-like drapery evokes the river god, raising himself onto the river’s bank. The figure is one of the finest of those to survive from theParthenon. 66

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