LLEI D'ART 14

encargaban directamente del control de las rentas. Pero con el paso de los años, el Hospital incorporó a sus fuentes de financiación varios privilegios concedidos por reyes y papas, entre los que destacan el privilegio de heredar los bienes de las personas que morían sin testamento o descendencia legítima (1418) y el privilegio de las comedias (1587), por el cual Felipe II otorgaba al Hospital el derecho exclusivode las representaciones teatrales enBarcelona. Fue así como el Hospital de la Santa Creu fue, durantemás de cinco siglos, el gran hospital de la ciudad de Barcelona y suprovincia. Laactividaddecaridaddel Hospital ibamásallá Foto/PhotoSebastianNiedlich del cuidado de los enfermos, ya que hasta finales del siglo XIX también desarrollaba una importante tarea de acogida y formaciónde niños huérfanos. Su contribución a la evolución de la medicina fue muy importante. La actividad sanitaria del Hospital de la Santa Creu propició la creación del Real Colegio deCirugía, origen de la futuraFacultaddeMedicina.Dehecho, apartir del siglo XIX el Hospital se convierte en un centro de gran actividad docente y científicaque lo convirtió enun centrohospitalario de primer orden, situándose al mismo nivel de los grandes hospitales europeos que se empezaban a construir en aquel momentopor todo el continente. En esta época, no obstante, el edificio gótico del Raval empieza amanifestar síntomas de fatiga. Después de cinco siglos de actividad ininterrumpida, ya no podía responder al crecimientode laciudadcondal y a los constantes adelantos de lamedicina por lo que se hizo necesaria la construcción de un nuevohospital. Los últimos años de actividad del Hospital de la Santa Creu coinciden con el advenimiento de la gran transformación urbanística de Barcelona: el desarrollo del Plan Cerdà y la construccióndel Eixample. Esenestecontextodeexpansión más allá de las murallas cuando muere, en 1896, Pau Gil i Serra, un banquero catalán residente enParís. Gil estableció en su testamento que su legado se debía destinar a la construcción de un nuevo hospital en Barcelona. Entre sus indicaciones, Gil pedía que el nuevo centro reuniera lasmás avanzadas innovacionesdesdeel puntodevista tecnológico, arquitectónico y médico, y que debía ser erigido bajo la advocación de Sant Pau. Así surgió el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. El acuerdo de la Junta del Hospital de la Santa Creu y los albaceas de PauGil hicieron posible la construcción de este nuevo hospital en unos terrenos de la Santa Creu. Para la construcción del nuevo hospital se convocó un concurso que quedó desierto, adjudicándose finalmente el proyecto a Lluís Domènech i Montaner (1850-1923), gran figura del modernismo catalán. Para llevar a cabo el encargo, el genial arquitecto se inspiró en los hospitalesmásmodernos de Europa. Partiendo de las ideas higienistas, diseñó un hospital organizado en diferentes pabellones aislados, rodeados de jardines y conectados entre sí por una trama de túneles subterráneos. En líneas generales, el arquitecto esbozó una planta alrededor de dos ejes, uno vertical y otro horizontal, que conformaban una cruz patente, emblema del antiguo Hospital de la Santa Creu. A través de este símbolo se resumen y simbolizan tanto la historia hospitalaria de Barcelona como los valores alegóricos de la Edad Media. Domènechcontóconvariosartistaspara la realizaciónde las numerosas esculturas que decoran el conjunto, entre ellos, un joven PabloGargallo y Eusebio Arnau; Francesc Labarta, quien diseñó las pinturas y losmosaicos, y Josep Perpinyà, encargadode la forja. En 1902 se empezaron a construir los primeros doce edificios del conjunto. Cada edificio estaba destinado a una especialidaddiferente. La iluminación, la buena ventilación y ladecoraciónde lasestanciashicierondel recintounespacio único en el mundo y un innovador modelo hospitalario. La 46

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