LLEI D'ART 14
E n los alrededores de Milán –en el distrito de Biccoca– una vieja nave industrial que en su día estuvodedicada a la fabricación de material diverso para locomoción, fue convertida, en el año 2004, y bajo los auspicios de la conocida marca italiana de neumáticos Pirelli, en centro de arte contemporáneo. El hangar reconvertido mantiene su superficieoriginal de9.500m2 conuna alturade cercade30 metrosy, desdesu inauguración, cobijade formapermanente Los sietepalacios celestiales del controvertido artista alemán AnselmKiefer,unaespectacular instalación formadaporcinco piezas pictóricas de grandes dimensiones –algomuy propio de su trabajo– y un conjunto de gigantescas y enigmáticas construcciones en forma de torres que se ordenan siguiendo una disposición cabalística que intenta representar los siete niveles de la espiritualidad según la tradición mística y esotérica hebrea. La instalación sobrecoge e invita a especular sobre el tiempo yel espacio, sobreel arte, el enigmade labellezay lamística, a través de unas obras de profundo impacto emocional y tremenda carga histórica. Anselm Kiefer nació en Donaueschingen (Alemania) en 1945. Su actitud es reservada y furtiva. No se prodiga en explicaciones. Su mejor pintura es un paisajismo de estilo bastante abstracto y aire neoexpresionista, muy matérico. Incorpora cemento, pedazos de hierro oxidado, alquitrán, plomo, alambre o incluso escombros y ceniza, para representar unasuertedeatmósferadonde todopareceestar en permanente tensión, dejando entrever un apasionante trascendentalismo que inevitablemente evoca los estragos y la devastación de la guerra. Alumno de Joseph Beuys en la Academia de Bellas Artes de Dusseldorf, entre 1971 y 1972, Kiefer utiliza lamateria para representar el tránsito de la idea a la obra. A modo de singulares torres de Babel contemporáneas, de desconcertantes «Vanitas», parecen rendir tributo a la vacuidad, a la insignificancia de la mano humana y de su paso a través de la existencia para terminar siendo pasto de la devastación y el derrumbe. Inmensos tótems contemporáneos que provocan una reflexión, una enorme inquietud en el espectador, especialmente porque Kiefer no desea dejar nada al azar y salpica sus emblemáticas esculturas de pistas cifradas: piedras estratégicamente ordenadas, manchas de color o inscripciones en hebreo. Apasionadopor el misticismo judío –laCábala–, es frecuente que en su obra aparezcan letras, siglas o símbolos de gran significación. Profetiza –del mismo modo que ya lo hizo Foucault– ladesaparicióndel hombre, ygranpartedesuobra está inspirada en temas religiosos, mitológicos e históricos, hurgando en lomás profundo y ocultode lamente humana. Comencé a construir torres con cuatro años. No tenía otros juguetes y vivíamos cerca de una casa derruida de la que obtenía ladrillos que después apilaba para construir pequeños refugios en los que me escondía cuando llovía. Una lectura psicológica de mis obras bastante obvia ¿no es cierto? AnselmKiefer AnselmKiefer. Los sietepalacios celestiales / TheSevenHeavenlyPalaces, 2004-2015 Vistade la instalación enHangarBicocca/ Installation view inHangarBicocca , 2015 Foto/ Photo : AgostinoOsio©A. Kiefer. Cortesía galería LiaRumma/ Courtesy LiaRummaGallery (Milán/ Milan , Nápoles/ Naples ) Fundación/ Foundation HangarBicocca,Milán/ Milan 50
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