LLEI D'ART 3
61 Les formes es fan cada vegada més compactes. S’aixequen de terra i es presenten davant la mirada de l’espectador com a signes d’interrogació metafísics. A partir d’un procés d’introspecció i depuració extremes, l’obra de Chillida es converteix en un símbol de perti- nença a la terra i d’obertura al món. Projectes públics. Aquesta mostra destaca sobretot la rellevància que els projectes públics han adquirit durant aquestes dues últimes dècades. La voluntat de l’artista de crear un art que sigui de tothom es materialitza a diverses ciutats del món, i algunes d’aquestes obres són presents aquí a través d’una selecció de projectes. Terres. El món de les terres es caracteritza per la diferència entre les lurras i els òxids, marcats per la utilització de processos tècnics diferents a l’hora d’elaborar-los. Les primeres adquireixen tonalitats di- ferents perquè es couen en un forn de llenya, mentre que els segons ho fan en un forn elèctric, i per això mostren una coloració més blanquinosa i monocroma. Dibuixos. Si les escultures fetes durant aquest perío- de tenen un ritme més pausat, i l’artista anteposa les formes reflexives i meditades a l’espontaneïtat i la ra- pidesa, aquesta idea també es trasllada als dibuixos. Entre els seleccionats per a aquesta exposició, n’hi ha de tres tipus: d’una banda, una sèrie de dibuixos de tinta negra de traços gruixuts; de l’altra, dibuixos de línies primes fets amb llapis o amb tinta inspirats en el poema La casa del olvido, del poeta donostiarra Carlos Aurtenetxe; i finalment, tres dibuixos de mans. Collages. Encara que Eduardo Chillida sembla que va rebutjar i deixar de banda el collage quan va començar a fer les primeres gravitacions a mitjan dècada dels vuitanta, no va abandonar del tot aquesta tècnica, que li permet continuar interrogant l’espai. Tots tenen un tema comú: la delimitació d’espais. Gravitacions i alabastre. Per mitjà de les gravitacions Óxido G-329 .1995.Tierra cocida con óxido de cobre.101 × 98 × 12 cm Exposición Chillida 1980-2000.Obra Social ”la Caixa” despliegan todas las dimensiones del espacio y escultu- ras que evocan las herramientas tradicionales. A partir de 1980, el artista incorporó formas y materiales nuevos (mesas, estelas, hormigón, terracotas...), profundizó en la dimensión arquitectónica de su escultura y estudió la relación de la forma y el entorno en una serie de in- tervenciones en calles, plazas y parques en Alemania, España, Suiza, Finlandia y Japón, entre otros países. El resultado es un conjunto extraordinario de esculturas, relieves, dibujos y obra gráfica, testimonio de uno de los periodos más prolíficos y creativos del artista. Uno de los conceptos básicos de esta época es la idea de «habitar». La obra se inscribe en el paisaje natural o urbano y contribuye a crear un orden nuevo. La percep- ción, la reflexión y el pensamiento se imponen al trabajo físico, la espontaneidad y la inmediatez. Sin renunciar a los formatos monumentales, Chillida concede cada vez más importancia al proceso y desarrolla minuciosamen- te sus proyectos a través de bocetos y estudios. Desta- can especialmente las lurras (esculturas de terracota), que sugieren espacios interiores, signos indescifrables que nos remiten a nuestros orígenes; y las gravitacio- nes, obras en papel cosidas y suspendidas de finos hi- los, donde la presencia del límite actúa como generador de espacio a través del juego de los diferentes planos. Las formas se hacen cada vez más compactas. Se ele- van del suelo y se presentan ante la mirada del espec- tador como signos de interrogación metafísicos. A partir de un proceso de introspección y depuración extremas, la obra de Chillida se convierte en un símbolo de perte- nencia a la tierra y de apertura al mundo. Proyectos públicos. Esta muestra hace especial hinca- pié en la relevancia que los proyectos públicos adquie- ren durante estas dos últimas décadas. La voluntad del artista de crear un arte que pertenezca a todos se mate- rializa en diversas ciudades del mundo, y varias de es- tas obras están presentes en esta ocasión a través de una selección de proyectos. Tierras. El mundo de las tierras está caracterizado por la diferenciación entre las lurras y los óxidos, marcados por la utilización de procesos técnicos diferentes para su elaboración. Las primeras adquieren las diferentes tonalidades por su cocción en horno de leña, mientras que los segundos son cocidos en horno eléctrico, y de ahí que obtengan una coloración más blanquecina y mo- nocroma. Dibujos. Si las esculturas realizadas en ese periodo tienen un ritmo más pausado, y el artista antepone las formas reflexivas y meditadas a la espontaneidad y la rapidez, esa idea se traslada también a los dibujos. Den- tro de los seleccionados para la presente exposición, se pueden diferenciar tres tipos: por un lado, una serie de dibujos de tinta negra de trazos gruesos; por otro, dibujos de finas líneas realizados a lápiz o con tinta inspirados en el poema La casa del olvido, del poeta donostiarra Carlos Aurtenetxe; y por último, tres dibujos de manos. Collages. Aunque Chillida parece rechazar y dejar de lado el collage al empezar a realizar sus primeras gra-
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