LLEI D'ART 3

81 Hiperrealismo La ilusión de la realidad Un poco de historia El hiperrealismo surgió a finales de la década de 1960 en Estados Unidos y ha sido frecuentemente definido como realismo fotográfico, superrealismo e hiperrealismo. Cito textualmente algunas fuentes de consulta que aseveran que “El hiperrealismo surgió íntimamente relacionado con el arte pop de principios de la década de 1960, al recoger el gusto por los temas referentes a una sociedad de consumo y al incorporar en la obra un cierto tono de ironía. Su carácter definitorio vino dado por la traducción literal y fotográfica de la realidad” (Enciclopedia Salvat de historia del arte). Los temas del hiperrealismo Los temas principales de los pintores hiperrea- listas o fotorrealistas fueron paisajes urbanos, escaparates, automóviles, motocicletas y demás objetos de consumo. Algunos de los artistas más memorables de esta época fueron John Salt, Ro- bert Bechtle, Ralph Goings, Malcolm Morley o Don Eddy. Sus obras estaban basadas en foto- grafías que después reproducían fielmente y de una manera extraordinariamente meticulosa. Una de las cosas que uno puede fácilmente notar en lo que al hiperrealismo se refiere es el hecho de que durante los últimos treinta años ha quedado re- legado a un segundo plano, solapado por la pintura abstracta. Su auge se ha ido poco a poco atenuando hasta ser rebajado a arte menor, en comparación con el estilo abstracto. De hecho, pocos críticos se han dignado hablar del hiperrealismo, y los que lo han hecho, han manifestado la opinión de que la tendencia es fría e impersonal, de que los artistas se limitan a reproducir con exagerada fidelidad, aunque a mano, las fotografías que han captado mediante su cámara fotográfica. A pesar de eso, numerosos críticos de arte reconocen el valor del fotorrealismo, reconociendo que los buenos pintores hiperrealistas tienen un talento que so- brepasa cualquier crítica (fuente: Panorama de la peinture hyperréaliste, HYPERREALISM.net ). Rasgos identificativos del hiperrealismo Uno de los rasgos identificativos de la pintura hi- perrealista es el acabado limpio y cuidado de las obras, cuyos artistas se esfuerzan por reprodu- cir de una forma exacta y meticulosa, tanto en lo que respecta a la forma, como a la luz y al color. Otro de los rasgos identificativos es el esfuerzo que hace el artista por no dejar rastro alguno del pincel, siendo este detalle, de hecho, uno de los aspectos más frecuentemente comentados en las exposiciones de pintura hiperrealista. Una tercera característica es la representación de los motivos en el plano detalle a gran escala, con lo que se © Paco Yuste de Monreal.

RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=