LLEI D'ART 4
1 nes ponen en juego elementos teatrales y alegóricos, y crean una atmósfera de misterio cercana a la poé- tica simbolista. Consiguió su primer gran éxito como diseñador gráfi- co en 1894, con el cartel de la obra de teatro Gismon- da, de Victorien Sardou, para la compañía de Sarah Bernhardt. A partir de elementos del arte bizantino y oriental, combinados con antiguas tradiciones cen- troeuropeas, Mucha creó un estilo decorativo que se caracteriza por una exuberante elegancia y una sofisticada languidez. El éxito fue inmediato. Contra- tado por Sarah Bernhardt para realizar los carteles de sus obras de teatro, vivió en París el esplendor del art nouveau y fue uno de sus representantes más populares. La influencia de su obra gráfica se dejó sentir en todo el mundo, y las joyas que proyectó para el orfebre Fouquet se convirtieron en piezas de colección. Mucha fue también un pintor reconocido. En 1904 emprendió la aventura americana y viajó a Nueva York, donde realizó numerosos retratos. Cuatro años más tarde regresó a Praga y puso su arte al servicio de la creación de una mitología eslava, fundamen- to simbólico del nuevo estado checoslovaco. Nunca concibió su obra desde la frivolidad, sino desde un espíritu de servicio visionario. Mucha aparece como un artista polifacético, creador de un estilo fácilmente identificable, pionero del uso de las artes decorativas en la publicidad, el teatro y la política; pero también como el creador de una rea- lidad transfigurada, que en un mundo cada vez más tecnificado, expresó la utopía de una belleza román- tica. Desde hace años, la Obra Social la ”Caixa” ha con- vertido el modernismo en uno de sus signos de iden- tidad, mediante la recuperación, como sede de sus equipamientos culturales, de edificios característicos de este estilo, como el Gran Hotel de Palma (Caixa- Forum Palma) y la Fábrica Casaramona en Barce- lona (CaixaForum Barcelona). Al mismo tiempo, la Obra Social ”la Caixa” realiza una labor de divulga- ción, con exposiciones que presentan a los visitantes el contexto internacional en que se desarrolló este movimiento. Alphonse Mucha (1860-1939), seducción, moderni- dad y utopía forma parte de este proyecto y repre- senta el reencuentro del artista con nuestro país. En 1898, Mucha visitó Barcelona, Tarragona, Valencia, Cartagena, Granada, Córdoba, Madrid, Toledo y Za- ragoza para realizar las ilustraciones de un libro que nunca llegó a ver la luz. Alphonse Mucha. Cartel para La dama de las camelias, 1896. Litografía 207,3 x 76,2 cm © Mucha Trust 2008 - VEGAP 2008
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