LLEI D'ART 4

69 te en 1991 y 2003 contra Saddam Hussein por decisión de los presidentes americanos Bush padre e hijo. La fecha del 11 de septiembre, fiesta nacional de los catalanes, aporta a la vocación profética del pintor, una garantía universal. Es preciso remarcar que el 11 de septiembre es una fecha memorable por otro dato histó- rico: la violenta muerte del presidente chileno Salvador Allende en 1973. El 11 de septiembre ya es en sí una fecha particularmente simbólica. El número telefónico de asistencia urgente en los Estados Unidos -el 911-, corresponde a la ordenación con la que los americanos escriben la fecha del 11 de septiembre. La catástrofe del 11 de septiembre de 2001, ya venía marcada con la huella de la fatalidad. Otros importantes hechos históricos aportan actualmen- te pruebas evidentes de lo asombroso que era el genio profético de Salvador Dalí. El desciframiento paciente y metódico de su misteriosa obra surrealista me ha permi- tido comprobar que el visionario de Figueras pintó el es- cenario del futuro. La actualidad internacional confirma sus presentimientos “catastrofiformes”. La apoteosis del dólar no deja de atormentar a todo el planeta. La deriva bursátil desencadenada en 2007 en los Estados Unidos por las “ subprimes ” se ha transformado en una crisis financiera mundial. Los principales mercados bursátiles han caído y la maquina neoliberal ha dejado de funcio- nar. Los temores de una recesión internacional se han agravado a raíz de la irremediable caída del dólar y la insoportable subida del precio del petróleo. La degrada- ción económica y financiera durará. Vamos a padecer las consecuencias en forma de pérdidas de crecimiento y de poder adquisitivo. La generación angélica de tipo nar- cisista Tras la caída del muro de Berlín en 1989, las peligrosas variantes del capitalismo anuncian tiempos difíciles. El escenario apocalíptico bosquejado por Salvador Dalí toma forma ante nuestros ojos. La tierra va mal. Los recursos energéticos escasean, el medio ambiente se degrada y el calentamiento del planeta amenaza a la humanidad con serios problemas. La administración de Bush ha dejado a la gran potencia americana muy debi- litada, al tiempo que la emergencia de los gigantescos países (China, India, Rusia y Brasil) transformará de arriba abajo el orden mundial. Las nuevas realidades del planeta parecen querer ha- cer explosionar el sistema, que funciona, desde hace ya demasiado tiempo, bajo la sola dictadura del liberalismo y de los mercados financieros. La coyuntura económi- ca actual corre el riesgo de engendrar una sucesión de penurias, frustraciones y conflictos sociales e incluso guerras. En este siglo XXI, nacerá un nuevo mundo, bastante similar al de las visiones ilustradas por Sal- vador Dalí durante los años 40. La globalización/mun- dialización imaginada por las naciones ricas del G8 ha descubierto rápidamente sus límites. Tras el hundimiento de las utopías capitalistas, Europa quedará marcada por un reinstauración de la sensatez en todas las regiones. En los reveladores cuadros de su obra profética, Salva- dor Dalí reprodujo 64 veces el símbolo rural del “ Ánge- lus ” de Millet. Se trata de una referencia identificadora, que anuncia el retorno a los principios más sanos de la tierra-madre. Tras un análisis científico efectuado por requerimiento del artista al parisino Museo del Louvre, Dalí escribió un singular libro titulado “ El mito trágico del ángelus de Millet ”. Esta obra presenta a la mujer de la pareja campesina como una Mantis religiosa , que espera su momento para abalanzarse sobre el hombre e imponer su poder. Esta sorprendente conclusión confirma las pi- lares sobre los que se asienta la « Religión de los Án- geles », del filósofo catalán Françesc Pujols, en la que Dalí se basó. La filosofía de la ascensión refuerza la prometedora idea de una mutación histórica que hará emerger, según Dalí, una “nueva generación angélica de tipo narcisístico”. Mujeres nuevas, emancipadas, risueñas y mediatiza- das, cambiarán y protagonizarán una nueva edad de oro, de una flamante civilización creativa, edificada so- bre el amor y el renacimiento de los valores fundamen- tales. El divino Dalí será reconocido durante muchos años como el mayor pintor-visionario de la historia del arte. (1) Aunque el busto guarda un sorprendente parecido con el pintor, la fecha de su realización (1733) evidencia que sólo se trata de una coincidencia, que ha dado lugar a diferentes postulados, aunque todos ellos de carácter esotérico. Información corroborada por la catedral de Gerona. Nota editorial. Roger Michel Erasmy Autor del «Codex Dalíanus» www.erasmy-dali.com Traducción del francés: Luisa Noriega Roger Michel Erasmy. Fundador de “Herederos de Dalí” y autor de “Codex dalínianus”.

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