LLEI D'ART 4
92 LLEI D’ART Persephone (ΠΕΡΣΕΦΟΝΕΙΑ).> Obra del escultor berlinés Christian Friedrich Tieck (1776 – 1851). Stadtschlosses Berlin. “El rapto de Proserpina”, del escultor napolitano Gian Lorenzo Bernini (1598-1680). Galleria Borghese ©. Detalle. el relato ya deja ver indicios de bondad en la personifi- cación de la frialdad. Persephone, o Proserpina, como optaron por llamarla los romanos, simboliza la historia de una resignación, de un amor no culminado, de vida y de muerte, pero, sobre todo, de resurrección. Fue capturada por Hades, dícese que en supuesta complicidad con su propio progenitor, Zeus. Su madre, Deméter (Ceres en la mitología romana), diosa de la agricultura, artífice de la tierra y del ciclo de la vida y la muerte, la buscó en vano por doquier y entristeció al no lograr encontrarla. Zeus, conmovido, pidió a Hades que la liberase, aunque la hermosa Persephone ya había comido seis semillas de granada (símbolo de fidelidad marital) que la esclavizaban a mantenerse leal a su ma- rido Hades. Así pues, se decidió que la diosa permaneciese seis meses junto a sus padres, en el Olimpo, y otros seis meses en el inframundo, como reina de los muertos. Dice la historia que ésta es la razón de las estaciones. El ascenso de Persephone y su permanencia junto a su madre, da lugar al inicio de la primavera y el verano, cuando la tierra se cubre de flores y fructifica. El triste descenso de la doncella al mundo de Hades, marcaría el comienzo del otoño y el transcurso del invierno, cuan- do la tierra se torna estéril y pierde su cromatismo. La historia de Persephone ha sugerido infinidad de va- riantes sobre la base de la mujer resignada a su sino. La obra que ilustra nuestra portada es una ilustrativa muestra de todo ello. Persephone, con la granada en su regazo, sin exceso de celo, sobrecoge. Sumisa, acepta el designio de los Dioses y se mues- tra en todo su esplendor, inquiriendo con su profunda mirada en una especie de provocación que ni siquiera busca. Se trata de una representación soberbia, muy lú- cida, rebosante de emotividad, cuyo impacto sobrepasa al espectador. La Diosa, reinventada. Pepe Madrid (Úbeda, 1960), autor de la obra Per- sephone que ilustra nuestra portada, es un buen exponente de un arte figurativo catalán actual, de tildes claramente expresionistas. Su sólida forma- ción académica le ha permitido explorar en muy di- ferentes estilos y tendencias, dentro de los cuales ha buscado incesantemente nuevas formas de ex- presión, con más trascendencia y significado. www.pepemadrid.es
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