LLEI D'ART 5
barco), la psyché , espejo móvil dentro de una enmarca- ción fija que permite contemplarse de cuerpo entero, o la ateniense, un pequeño velador que recordaba a los antiguos trípodes. Los artistas y decoradores de esta época se dejaban inspirar por estilos más propios de la Antigüedad: vestigios arqueológicos redescubiertos en Pompeya y Herculano, la Roma de los Césares y los monumentos del antiguo Egipto. Los motivos antiguos o mitológicos también conquistaron las artes decorati- vas y, tras la expedición a Egipto llevada a cabo por Bonaparte en 1798 y 1799, la creciente fascinación por la tierra de los faraones se transformó en egiptomanía, lo cual aportó una gran oferta de motivos, palmetas, es- finges y cabezas cubiertas con nemes, que venían a completar el repertorio ofrecido por el bestiario imperial, dominado por las águilas, los leones, las abejas, los cis- nes y las mariposas. Mascarón de proa de la elegancia de finales del siglo XVIII e inicios del XIX, la emperatriz Josefina fue la compañera ideal de Napoleón en ma- teria artística. Al frente de la moda de su época, supo orquestar las tendencias de la mujer con estilo y buen gusto, favoreciendo con ello notablemente el renaci- miento de la moda y de la joyería. Expandiéndose hasta Rusia y Estados Unidos, el estilo Imperio vivió una hermosa posteridad, propagándose por el extranjero durante más de veinte años después de la caída de Napoleón. Lejos ya de la solemnidad del estilo oficial del que se había erigido como abanderado, su creatividad y su perfección técnica supieron dejar constancia manifiesta en algunas de las más hermosas obras de la historia del arte occidental. Karine Huguenaud Responsable de colecciones de la Fundación Napoleón Diplomada en la Escuela del Louvre DEA en Historia del Arte – Universidad de Paris I , Panthéon-Sorbonne Traducción del francés: Luisa Noriega Imágenes cortesía de Fondation Napoleon.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=