LLEI D'ART 5
63 en CaixaForum Barcelona en el año 2004, coincidiendo con la conmemoración del centenario del nacimiento del pintor. A partir de 246 piezas procedentes de la Fun- dación Gala-Salvador Dalí, la muestra “Salvador Dalí y las revistas” presenta la relación del artista con los me- dios de comunicación escritos. Dalí no se limitó a escri- bir artículos, sino que también creó portadas y anuncios e ilustró escritos, tanto propios como de otros autores. Paralelamente, empleó la prensa como soporte de su obra, en forma de collage, y como fuente de inspiración: una portada, una imagen o un texto aparecidos en la prensa podían transformarse en otra imagen o adquirir otra lectura y convertirse, así, en una obra suya. Toda esta actividad llevó al artista, en diferentes momentos de su carrera, a diseñar páginas de revistas e, incluso, una publicación entera, el Dali News. Dalí inició sus colaboraciones en la prensa en el año 1919, con los artículos dedicados a grandes maestros de la historia del arte (Goya, El Greco, Durero, Leonar- do da Vinci, Miguel Ángel y Velázquez) que publicó en Studium, la revista del Instituto de Figueres, su ciudad natal, a los que siguieron escritos en que define su es- tética o la evolución que experimenta su carrera y que aparecieron entre 1927 y 1929 en publicaciones como L’Amic de les Arts, La Gaceta Literaria o La Nau i La Publicitat. En la década de 1930 Dalí ingresó en el grupo surrealis- ta y enseguida se convirtió en su principal agitador, has- ta el punto de llegar a declarar: “el surrealismo soy yo”. Tuvo, por lo tanto, un papel destacado en las revistas editadas por este colectivo, tanto en L e Surréalisme au Service de la Révolution como en Minotaure, para la cual diseñó una de las portadas, hizo ilustraciones y escribió textos sobre el surrealismo que fueron fun- damentales para su obra y trayectoria, así como para la interpretación paranoicocrítica. Esta década fue tam- bién la de los primeros viajes a Estados Unidos, donde Dalí pronto colaboró con la prensa americana. Un buen ejemplo de ello son las dos portadas que diseñó para The American Weekly: Social Life by Dali , del 9 de ene- ro de 1938, e Industrial Life by Dali , del 16 de enero de 1938, además de la serie de siete artículos que publicó en la misma revista. En Estados Unidos, donde residió ininterrumpidamen- te de 1940 a 1948, Dalí recibió varios encargos para crear anuncios y portadas, escribir artículos de opinión e ilustrar textos, que se publicaron en las revistas y los periódicos más influyentes desde el punto de vista de la cultura de masas, como Vogue, Life, Script o Nugget. Estas intervenciones le sirvieron como base y ensayo para diseñar conceptual y formalmente su propio perió- dico, el Dali News, del que se publicaron dos números, en 1945 y en 1947, coincidiendo con dos exposiciones del artista en la Bignou Gallery de Nueva York. Asu- miendo el papel de director, editor, articulista e ilustra- dor, Dalí creó este periódico en el que sólo se habla de él y su esfera de influencia. La obra de Dalí se diversi- fica en esta etapa americana, durante la que el artista aparece con asiduidad en las revistas, tanto en calidad de personaje y representante de un modo de hacer y de ser extravagante como a través de su obra. Durante es- tos años se consolidó la imagen de artista que él mismo había ido forjando. La prensa lo consideraba el líder del surrealismo, el profeta del subconsciente, del mundo de los sueños y de la imaginación, el inventor del método paranoicocrítico, el hombre que gozaba de la libertad de pensar incluso lo impensable. Los adjetivos que se le aplicaban son infinitos, y todos hacían alusión a un mismo ámbito: satírico, extraño, provocador, misterioso, audaz, excéntrico y, como no podía ser de otro modo, genial. Dalí era ya un icono. Especialmente significativa fue su intervención en la pu- blicidad durante esta época. La moda y los artículos de lujo -incluyendo coches- fueron los ámbitos en los que se solicitó más su colaboración. Entre 1944 y 1947, el nombre de Dalí apareció relacionado, por ejemplo, con las medias Bryans, a las que se atribuían una serie de cualidades que aludían a la obra de Dalí y a lo que ésta significaba: apasionante y provocadora. Para impresio- nar a los clientes como mínimo con el nombre, Beauti- ful Bryans encargó a Salvador Dalí una serie exclusiva de ilustraciones para anuncios que se publicaron en Harper’s Bazaar, Town & Country y Vogue. Dalí siguió colaborando en publicaciones americanas a lo largo de más de diez años -Vogue, Art News-, así como en la Salvador Dalí. TV guide 8-14/06/1968.
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