LLEI D'ART 6
25 Barcino del siglo IV, un capitel visigótico, ventanales ro- mánicos y góticos, así como una escalera y una galería columnada de estilo renacentistas. De las tareas de re- habilitación y acondicionamiento del edificio para alojar el museo, cabe destacar, entre otras intervenciones, la instalación de un techo en la última planta del antiguo envigado del palacio episcopal con valiosas decoracio- nes heráldicas y de escritura cúfica. Recientemente la Pia Almoina ha sido incluida dentro de la ruta mundial de la paz. Las puertas del Museo Diocesano fueron diseñadas y realizadas por el artista catalán Josep Plandiura junto al escultor y forjador Enric Pla Montferrer, por encargo del Obispado de Barcelona. La impactante obra visual rea- lizada por Plandiura, fue objeto de duras críticas debido al contraste que existía entre su obra abstracta y la ar- quitectura gótica de la catedral de Barcelona. La forma orgánica y laberíntica de acero corten mide 3,5 metros de alto por 2,6 de ancho, siendo actualmente clara seña de identidad del museo. La archidiócesis de Barcelona, en colaboración con su Diputación y el departamento de cultura de la Genera- litat de Cataluña, han contribuido en la habilitación del edificio de la Pia Almoina (propiedad del capítulo cate- dralicio) con el fin de conseguir espacios idóneos para salas de museo y exposiciones. Las piezas de arte de la colección han sido catalogadas y algunas incluso res- tauradas. Actualmente el fondo museístico cuenta con más de tres mil obras catalogadas. Muchas iglesias ca- talanas se construyeron sobre edificaciones romanas, como el mismo edificio de la Pia Almoina, que conserva restos de la muralla de la romana Barcino. Barcelona ya disponía de catedral paleocristiana en el siglo IV. Un capitel de tipo mozárabe conservado en el museo es procedente de esta basílica. En una excavación de una torre romana del palacio episcopal, se encontró una es- cultura de mármol blanco de la primera mitad del siglo I, representando el retrato de un joven romano, así como un fragmento de lápida sepulcral datado del siglo II. De los siglos IV y V se conserva un altar de mármol de la iglesia de Santa María la Antigua de Santiga (Santa Perpetua de la Moguda) y un mosaico en opus tessella- tum policrom de Pachs del Penedés. En el románico, la iconografía más representativa es el Pantocrátor con el símbolo de los cuatro evangelistas (tetramorfo), y las escenas bíblicas en las pinturas mu- rales de las iglesias, como las imágenes escultóricas o la representación de Cristo en Majestad (crucifijo) y una Virgen con Niño. Las pinturas murales del románico han sido datadas del año 1122 y están representadas en el recinto del museo por el conjunto de la iglesia de Sant Salvador de Polinyà y la pintura mural de la Epifanía de la iglesia de Sant Iscle de les Feixes de Cerdanyola del Vallés. La imaginería románica policromada de la Virgen con Niño, tan frecuente en Cataluña, se encuentra muy pre- sente en las piezas procedentes del monasterio de Sant Pau del Camp del siglo XIII, de la iglesia de Santa Ma- ría de Toudell de Viladecavalls, del mismo siglo, y de la iglesia parroquial de Masquefa, esta última del siglo XII. Una gran piez a es La Majestad del siglo XII de casi un metro de altura, procedente del Rosellón. Una de las más grandes piezas de orfebrería románica es la cruz procesional de 98 x 52 centímetros, realizada en plata repujada sobre madera, procedente del monasterio de Sant Miquel del Fai, que presenta la imagen de Cristo crucificado con los ojos abiertos y con un amplio paño con lazada y pliegues abundantes hasta las rodillas. En el medallón superior se encuentra un ángel, y en los Puertas del MDB, diseñadas y realizadas por el artista catalán Josep Plandiura junto al escultor y forjador Enric Pla Montferrer, por encargo del Obispado de Barcelona. Foto de archivo.
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