LLEI D'ART 6

LLEI D’ART 26 medallones de los brazos las figuras de la Virgen y San Juan en posición horizontal. Al pie del Cristo aparece una figura mirando a Jesús, que representa la huma- nidad. De las piedras que seguramente tenía en todos los es- pacios libres sólo se conserva una en la parte supe- rior de la cruz; el Agnus Dei en el centro y, repartido en los cuatro brazos, los símbolos de los evangelistas con unos caracteres epigráficos que especifican sus nom- bres; está datada del siglo XII. También data del románi- co un Cristo crucificado de cobre con esmaltes del siglo XIII, recuperado del monasterio de Sant Cugat. Se trata de un báculo de madera tallada y policromada del abad Guerau de Clasquerí, una lipsanoteca y una capa de lino bordada en seda y oro del abad Arnau Ramon de Biure. De transición entre el románico y el gótico desta- ca el frontal de altar de Santa Perpètua de Mogoda con la representación de la vida de la santa en la pintura. La evolución del estilo gótico catalán se puede seguir a través de gran parte de las obras custodiadas en el museo, especialmente italo-góticas o de inspiración flamenca. A partir del siglo XIII, el arte cisterciense fue el que más influyó en Cataluña en el desarrollo de la arquitectura gótica. De hecho, la edificación de la cate- dral de Barcelona actual se inició en el año 1298. Las numerosas corrientes artísticas de los siglos XIX y XX, como el modernismo, el noucentismo o el realismo, se encuentran perfectamente representadas mediante las obras de Alexandre de Riquer, Joaquim Mir, Isidre No- nell, Josep Obiols, Nicolau Raurich, Francesc Gimeno, Jaime Azcona o Nolasc Valls, entre otros muchos. Gran parte de los escultores representados en el museo es- tán relacionados con la Llotja (Escuela de Bellas Artes de Barcelona). Son destacables las obras del pesebris- ta Talarn, las esculturas de terracota de Agapit Vallmit- jana, o las obras de Pablo Gargallo y de Josep Llimona. Pere Jordi Figuerola i Rotger Conservador del MDB “Mme. Bonnardel, condesa de Montgomery”, 1934. Federico Beltrán Massés. Colección particular. Las salas medievales del Museo Diocesano de Barcelona han acogido más de ciento cincuenta exposicio- nes en los últimos veinticinco años, entre ellas muestras de grandes genios internacionales como Courbet, Goya, Cézanne, Corot, Dalí, Foujita, Kisling, Manet, Modigliani, Picasso, Pissarro, Renoir, Utrillo, Van Gogh o Warhol. Las exposiciones que presenta este museo sobre grandes maestros del arte son diferentes. El público acude atraído por propuestas inéditas y persona- listas, que muestran el lado más humano de los grandes genios. Así, las exposiciones sobre Courbet, Foujita y Mo- digliani se organizaron con las entidades que custodian sus objetos más personales, las obras que tenían en sus domicilios particulares o en sus talleres, todo cuanto han conservado sus descendientes. De Andy Warhol se exhi- bió una colección privada nunca antes vista. De Van Gogh se presentó una pintura de su juventud de la cual se des- conocía su existencia. Actualmente, y hasta el 17 de julio, puede visitarse la pri- mera gran exposición antológica del pintor Federico Bel- trán Massés (Cuba, 1885 – Barcelona, 1949) titulada “Un pintor en la corte de Hollywood”. La muestra se compone de 200 obras entre pinturas, dibujos y varios. Beltrán Mas- sés es uno de los artistas más laureados de la historia. Retrató a centenares de personalidades a lo largo de su vida. Alumno predilecto de Antoni Caba en Barcelona y de Joa- quín Sorolla en Madrid, el éxito de sus obras en Euro- pa, Estados Unidos e India, superó al de muchos de sus coetáneos, como Ignacio Zuloaga o Anglada Camarasa. Esta exposición pretende recuperar a un pintor que triunfó espectacularmente en la Bienal de Venecia de 1920 pero que, al igual que otros grandes artistas del período de en- treguerras, quedó eclipsado en la historia por el “boom” de las vanguardias.

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