LLEI D'ART 6

8 LLEI D’ART Foto: Casadevall. titular público o privado que va a ser el representante de ese patrimonio artístico. Nosotros pensamos: ¿Qué estructuras podemos aportar a la sociedad, al país, que estimulen el desarrollo del coleccionismo? Con el planteamiento nos encontramos con el primer punto débil del coleccionista, o uno de los principales puntos débiles. Frente a otros países –que no preci- samente tienen que ser anglosajones–, como Francia o Italia, por ejemplo, aquí, el coleccionista, carece de reconocimiento. Esta carencia de reconocimiento, a veces pasa a ser una crítica. Por razones de insegu- ridad, suspicacias o envidias, se mantiene anónimo y no quiere que nadie sepa lo que tiene. Entre estos co- leccionistas, hay algún comprador que tan solo compra por inversión, pero hay muchos compradores, muchos coleccionistas, que se dejan llevar por la pasión, por el puro gusto. Entonces, vamos a crear el ámbito de- seable. ¿Cómo podemos contribuir al reconocimiento social, al reconocimiento del valor social del coleccio- nista? Nosotros pensamos que el coleccionista que adquiere piezas de arte antiguo, clásico, está haciendo un gran esfuerzo por la conservación. Pero si compra arte con- temporáneo, está apoyando la creación. Un coleccio- nista comprometido sigue los pasos de los artistas y sus exposiciones, se implica en la producción. Todo co- leccionista, sin tener que llegar a la donación o cesión de sus obras a un museo público, ya está actuando como mecenas, por lo tanto está aportando un valor social. Y queremos reconocer ese valor. P: Desde siempre, el coleccionismo ha ido asociado a una imagen de prestigio, de inaccesibilidad, a pe- sar de que muchos profesionales intentan desmitificar este prejuicio alegando que no es preciso disponer de grandes fortunas para comenzar una colección. ¿Real- mente consideráis que uno de los sectores más des- favorecidos dentro de todo el panorama artístico, es el coleccionista privado? ¿No resulta un tanto paradó- jico? R: Como he dicho, carece de reconocimiento. Es un colectivo que no pide nada, no sale a la luz reclamando apoyo o subvenciones. Ellos desarrollan su pasión, y a lo largo de la historia vemos que gracias a ello hemos heredado patrimonio y se han financiado obras patri- monio de la humanidad. P: Imagino que cuando se refiere al coleccionismo, se ciñe al coleccionismo privado y que descarta al mero especulador. R: Duchamp decía que el coleccionista era un artista al cuadrado. Un artista que está creando se mide con su obra, y el reto viene cuando la muestra, igual que sucede cuando se expone al público un proyecto por parte de una galería. Al coleccionista le pasa lo mismo. El coleccionista selecciona con su ojo, a partir de su discurso, y cuando la colección toma cuerpo es cuando se valora en su conjunto. Para el coleccionista, la posi- bilidad de exponer su colección en un museo o espacio, enseñarla, mostrarla, del modo que sea, es una manera de enfrentarse a su creación. Es su selección, refirién- donos siempre al coleccionista que se mueve única y exclusivamente por pasión. Reconocer su aportación social, intentar modificar la percepción pública sobre la figura del coleccionista. En esta línea hemos creado los premios Arte y Mece- nazgo, donde igualamos el reconocimiento del creador, del intermediario y del coleccionista, y cuya primera edi- ción se ha fallado a primeros de marzo. Los ganadores han sido el artista conceptual Isidoro Valcárcel Medina,

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