LLEI D'ART 6

9 que fue el primer sorprendido, Juana de Aizpururu como galería emblemática y de trayectoria profesionalmente impecable, y el coleccionista José Luis Várez-Fisa, que ha hecho una labor encomiable desde los años 60 en la recuperación del patrimonio artístico español. Como apoyo a estos premios, se ha contado con un galardón maravilloso creado especialmente por Miquel Barceló, una escultura preciosa, una serie de treinta. La galería debe destinar el premio íntegro a la promo- ción de sus artistas y próximamente podremos valorar el proyecto que nos plantea. En lo que al artista se refie- re, parte de la dotación se destina a la creación de una publicación sobre su obra. En este primer planteamien- to de cómo reconocer la aportación social del coleccio- nista, hemos desarrollado estos premios, pero hay una línea que nos parece muy interesante, a corto, medio y largo plazo, y que ya hemos arrancado, que es “el cír- culo de arte y mecenazgo”. Creemos que falta debate, reflexión. A veces tenemos una rápida tendencia a refe- rirnos a la fiscalidad de otros países anglosajones, pero hay más cuestiones además de la fiscalidad, que son las causas de esta debilidad del sector, el del coleccio- nismo, el de la creación artística, responsable de la es- casa creación de generación de patrimonio artístico es- pañol. Nos interesa invitar a figuras internacionales que puedan aportarnos referentes y contrastarlos con los nuestros. Este programa fue inaugurado en marzo con Glenn D. Lowry, director del MOMA, y en la web está disponible la transcripción completa de la conferencia, que es muy interesante. Analiza, de una forma muy pre- cisa, la manera de vincular al visitante o al seguidor del museo, a la ciudad, al entorno, a las personas; habla sobre cómo hacerles partícipes del proyecto. Define muy bien cuál es la identidad del museo, cómo comuni- carla y las maneras de crear vínculos con la sociedad. P: No sorprende en absoluto que esta iniciativa haya salido precisamente de “La Caixa”, dado que es una de las entidades que más apoya la cultura. Sin embargo, cuando habla de la figura del intermediario, parece ce- ñirse al galerista, cuando hay otras muchas formas de intermediación, como por ejemplo el mercado de las re- vistas especializadas, fuertemente sacudido por la cri- sis, pero crucial en su labor de difusión ¿Contempláis algún tipo de respaldo o de ayudas para este sector? R: Sí, pero a base de contenidos, para que tengáis material para vuestras revistas. De momento nosotros, como te he comentado al principio, debemos centrar muy bien el foco de nuestra actuación. Los críticos, co- misarios,… hay muchos sectores que intermedian y que son agentes esenciales, como los periodistas especiali- zados en difusión del arte. Ellos cuentan con todo nues- tro reconocimiento, pero debemos focalizar y escoger. Una vez analizadas las posibilidades y necesidades, de momento optamos por este plan de actuación. ¡Quién dice que en un tiempo el foco vaya para allí! Creemos que si nuestra actuación tiene resultados, consecuen- cias positivas, que es lo que deseamos, al final nos be- neficiaremos todos. Esa es la idea. P: ¿Planteareis algún tipo de conciliación entre el sector privado y el público?, porque hay algo bastante claro y es que el sector del arte está bastante desestructurado. R: En el mundo del arte, uno de nuestros objetivos, aunque no parezca demasiado tangible, es crear un proyecto común, un espacio común, donde el sector -que está muy desestructurado-, como tú bien apuntas, pueda sentirse referenciado, algo bastante más tácito al tratarse de una plataforma independiente y privada, sin ánimo de lucro y sin más interés que el de fomentar el patrimonio artístico. P: Hay mucha gente involucrada en el sector del arte con ganas de hacer cosas. Cada día se escuchan pro- puestas nuevas. Creo que hay pan para todos ¿cómo puede estimularse el coleccionismo desde la desa- fección y la falta de medios? R: Es preciso desmitificar la titularidad de la obra de arte. Muchos museos están desarrollando fórmulas de participación como fue el caso del Louvre, o como pasa con la Tate. Son fórmulas válidas. El MACBA, por ejem- plo, nació a partir de una iniciativa privada, desde su propia fundación, cuyo presidente es Leopoldo Rodés. Nació de esa voluntad de involucrar a la sociedad, de esa reciprocidad necesaria en la creación de un museo de arte contemporáneo en Barcelona. Bueno, pues to- dos aquellos que participaron en la fundación MACBA están financiando la colección. Uno puede ser titular de la obra o participar en la adqui- sición de la misma. Hay coleccionistas, como el holan- dés afincado en Barcelona, Hans Nefkens, a quienes lo que les motiva principalmente es participar en la crea- ción de obras de arte, financiar obras que aún no se han creado –a veces por su propia complejidad–, pasando entonces a detentar la titularidad, pero siempre y cuan- do tenga un museo receptor. Él cede temporalmente, pero no dona. Sus colecciones no las tiene en casa, las tiene en los museos. Se trata de modalidades de co- leccionismo que difieren del tópico. P: El mercado del arte está experimentando actualmen- te una cierta decadencia. Hay expertos que aseveran

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