LLEI D'ART 7

de oficio el videógrafo 31 En busca de la extensión de un recuerdo En realidad, el término videógrafo no está aceptado ni por la Real Academia Española ni por el resto de profesionales del mundo del vídeo. Y tanto es así, que se podría de- cir que mi oficio, el de “hacer vídeos”, está huérfano de nombre oficial. A pesar de la difícil tarea de clasificarnos, a nosotros, los creadores de vídeos, el término videógrafo nos parece muy acertado: un trabajo mul- tidisciplinar para cuyo desempeño es pre- ciso contar, no solamente con un elevado nivel de conocimientos técnicos –que pre- cisan de una constante actualización dado el rápido avance tecnológico en imagen y sonido–, sino, y muy especialmente–, una importante visión artística, ya que este as- pecto es precisamente el que marca las mayores distancias con un videomaker . El videógrafo es un profesional dedicado a la realización audiovisual de forma autóno- ma y autosuficiente, ya que maneja todas (o casi todas) las técnicas implicadas en el proceso de creación de un vídeo: desde la recepción de la primera llamada del cliente hasta la organización del rodaje, su poste- rior entrega y distribución, pasando por todo el proceso de realización. El videógrafo normalmente trabaja solo o con un pequeño equipo de gente, depen- diendo del presupuesto y de las exigencias del proyecto. Lo que diferencia a un videó- grafo de un operador de cámara, para po- ner un ejemplo, es que el primero controla desde la captura del vídeo hasta su poste- rior edición, mientras que el segundo está

RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=