LLEI D'ART 7

LLEI D’ART 32 especializado en un solo aspecto de la producción au- diovisual. Aunque los académicos de la lengua siguen barajando la posibilidad de usar el término videasta – por su similitud con el término cineasta probablemen- te–, a mí me convence más la aproximación al concepto de fotógrafo, por la ausencia de “función destacada”. Se podría decir que el videógrafo es un “ser-orquesta”: un profesional que planifica, graba, edita y postprodu- ce un proyecto audiovisual, y que se atreve con cual- quier género, ya sea un documental, una publicidad, un videoclip o un cortometraje. El videógrafo engloba un nuevo perfil profesional que se encuentra en las pro- ducciones audiovisuales de bajo coste. En el mundo del cine se trabaja con equipos de profesionales muy es- pecializados, un tipo de trabajo que acarrear elevados costos (sin tener en cuenta las enormes diferencias en lo que a coste de equipos técnicos se refiere). En el mundo del vídeo, sin embargo, los profesionales deben ser más polivalentes para poder reducir los costes de producción y ser más competitivos. El profesional del vídeo independiente es una persona que debe prepararse muy bien técnicamente. El hecho de que sea autónomo le obliga a aprender a resolver los problemas técnicos por sí mismo y, cuando se usan tantas herramientas en un proceso tan complejo, los problemas técnicos son el pan de cada día. El videó- grafo es un oficio fruto de la evolución de la tecnología y del nuevo paradigma de la creación audiovisual. La irrupción de las cámaras de vídeo digitales de consumo, hace poco menos de quince años, permitió el acceso del gran público a la filmación en vídeo. Paralelamente, surgían programas informáticos capaces de editar y postproducir el material audiovisual en nuestros orde- nadores personales sin necesidad de realizar grandes inversiones. Solo faltaba una cosa para cerrar el círculo: Internet. La red global fue, ha sido y es la herramien- ta de acceso universal a la distribución audiovisual in- dependiente. Ofrece a los creadores de cualquier dis- ciplina, y en especial a los del vídeo, una plataforma de exhibición anárquica y libre. Internet resulta ser un escaparate a un mundo sin mediadores, donde el que triunfa es el que tiene más visitas, el que más gusta y el que mejor consigue manejar las redes sociales. En definitiva, hoy en día, cualquier persona puede ser creativa, cualquier persona puede hacer fotografías, música o vídeos, gracias a que contamos con tecnolo- gía low cost a nuestro alcance, y a que es fácil y econó- mico el aprendizaje a través de Internet, donde existen miles de sitios web donde mostrar nuestro trabajo y ad- quirir conocimientos o resolver dudas. Su gran accesi- bilidad y su atractivo, ha creado un excesivo interés que se ha traducido en una desmesurada explosión de con- tenidos. La excesiva producción y ruido por parte de afi- cionados, dificulta la identificación del auténtico profe- sional. El universo artístico presenta múltiples nexos de unión con el videografista o videógrafo. La búsqueda de la expresión, del momento; la recreación de la atmós- fera que se corresponda con el tipo de acción que va

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