LLEI D'ART 7
85 Foto aérea de Venecia. “Boy with a frog”. Charles Ray. Punta della Dogana. Foto Agnès Cassière. Santa Maria della Salute. na con espléndidas muestras del florido gótico venecia- no, conformando uno de los patrimonios arquitectónicos y artísticos más relevantes del mundo. Es a partir del siglo XVII cuando la ciudad inicia una sosegada deca- dencia a resultas –entre otras cosas– de la pérdida de gran parte de su poderío económico, extinguiéndose su potestad –aunque nunca su incuestionable orgullo y se- ñorío–, a lo largo del siglo XVIII, como la llama de una vela, lenta y silenciosamente. Aunque las inundaciones que padeció en 1966 acaba- ron, no solo con muchas vidas humanas, sino también con innumerables obras de arte, la raigambre museís- tica de la excelsa ciudad lacustre cuenta con una de las ofertas museísticas más excepcionales, que aunque sintetizada en este breve reportaje a los nueve enclaves que nunca un visitante sensible debería dejar de ver an- tes de abandonar la ciudad, incluye un amplio conjunto de palacios, iglesias, puentes y edificios históricos a lo largo y ancho de su tortuoso y cautivador mapa, entre cuyos bucólicos canales y rincones invita a perderse. Partiendo del distrito este de San Marcos, nos encontra- mos frente a una de las panorámicas emblemáticas de la ciudad vista desde la laguna, el Palacio Ducal (10), con fachada principal sobre la Plaza de San Marcos, abrazado al norte por el mayor museo de la ciudad, el Correr (6), perfecta esencia del alma de Venecia desde su fundación hasta su adhesión a Italia en el siglo XIX. Atesora obras de lo más exquisito del arte veneciano, distribuidas en veinte salas. Cabe destacar su valiosa y amplia colección de obras de Antonio Casanova. En el mismo distrito, hacia el norte, se encuentra el Museo Fortuny (7), antiguo palacio Pessaro, adquirido como taller por Mariano Fortuny y Madrazo –hijo del ge- nial pintor–, y dedicado a disciplinas de comunicación visual, experimentación e innovación, fiel al estilo de su anterior propietario, junto a una magnífica colección de lienzos de su padre. Algo más al este, ya en el distrito Castello, merece la pena pasarse a visitar la colección de la Fundación Querini Stampalia (14) en uno de los contextos más genuinamente venecianos y refinados. Dirigiéndonos hacia el oeste, proseguimos el itinerario en el distrito de Dorsoduro, en la desembocadura del Gran Canal, que arteria la ciudad. Aquí encontramos la Punta della Dogana (2), antiguas aduanas y una de las dos sedes de la prestigiosa Fundación de Arte Contem- poráneo François Pinault (dueño, entre otras muchas propiedades, de la casa de subastas Christie’s). Junto a ella luce espléndida la basílica barroca de Santa Maria della Salute –que atesora algunas de las mejores obras de Tiziano–, imagen icónica de la ciudad. Junto a lo ex- puesto en el Palazzo Grassi (5), la segunda de las se- des de la fundación, reúne la valiosa colección de arte contemporáneo de Pinault. Poco más adelante, a mano izquierda, se yergue el Palacio Venier dei Leoni, sede de la colección de Peggy Guggenheim (3), la galerista
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