LLEI D'ART 7

95 “La primera faena”, 1907. Ramón Borrell Pla. MMCAT. El movimiento Modernista Catalán Aunque formaba parte de una corriente general euro- pea, en Cataluña, el art nouveau adquirió una personali- dad propia y fuertemente diferenciada, experimentando una relevancia y una intensidad extraordinarias, gracias en parte a que la ciudad de Barcelona existía dentro de un contexto de espectacular desarrollo urbano e in- dustrial. El modernismo catalán nace pues como estilo urbano y burgués, y se ubica cronológicamente a fina- les del siglo XIX (1880-1885) y comienzos del siglo XX. Fue rabiosamente innovador en muchos aspectos, dado que históricamente coincidieron varios factores de cambio en un corto lapso de tiempo, como la emancipa- ción de las colonias de Cuba, Puerto Rico y Filipinas de España, el poder creciente de la burguesía –que desa- rrollaba la industria textil–, sobre todo en Cataluña, o la expansión de Barcelona con la aprobación del visiona- rio Plan Cerdá y muchos otros eventos que contribuye- ron a convertir a la ciudad en una floreciente metrópoli. Los grandes señores, o incluso la propia realeza, en- cargaron mobiliario a maestros que, en sus talleres, se ocuparon de seleccionar cuidadosamente los materia- les para su elaboración. En un principio, las maderas destinadas a marquetería eran teñidas, pero más tarde, optaron por el empleo de maderas exóticas proceden- tes de otros continentes. Estas marqueterías –cuidado- samente dispuestas– pasaban a formar parte de plafo- nes combinados con bajorrelieves para convertirse en retratos o figuras florales que incluso en algunas oca- siones incorporaban nácar o piedras semipreciosas ob- teniendo, como resultado, una creación de gran exqui- sitez. De este modo, el mobiliario comenzó a ser tratado como una auténtica obra de arte, aunque sin obviar su funcionalidad. La búsqueda de la belleza y la naturaleza fueron los ico- nos del Modernismo, un movimiento que representaba toda una oda al color. Las vidrieras emplomadas son una verdadera explosión visual, gracias al efecto que les aporta la luz y sus infinitas tonalidades al atravesar- las, tanto en biombos, como en puertas o grandes ven- tanales. Los pintores modernistas catalanes (Ramón Casas, Santiago Rusiñol, Joaquín Sunyer, Hermenegil- do Anglada Camarasa, Joan Brull, Ricard Canals, Xa-

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