LLEI D'ART 9
10 LLEI D’ART político o religioso, atribuible al hecho de que el sector poblacional políticamente activo es cada vez mayor. Es- peremos que el arte reflexivo prevalezca, como siempre ha ocurrido en Rusia. P: En periodos de crisis y turbulencia, se tiende a poner en duda lo tangible. ¿Cuál es el papel del arte enton- ces? R: En crisis, el arte ayuda a la gente a seguir adelante, creando un refugio de optimismo, mostrándoles lo in- sustancial del momento en comparación con la historia del mundo. P: ¿Crée que la recesión que muchos países viven hoy es consecuencia de una crisis de principios y, si es así, ¿qué papel adopta el arte en esas difíciles circunstan- cias? R: Como ya he dicho, el arte muestra a la gente cómo vivir en un mundo complejo, colaborando en la com- prensión de que esta dificultad arrastra ambigüedad tanto en las ideas como en las decisiones. Nos enseña que la cultura es más importante que las cosas materia- les y que su sola existencia en medio de circunstancias dificultosas ya es una prueba de su relieve. P: ¿Cómo consigue el Hermitage mantenerse en co- nexión con lo más actual del arte? R: El Hermitage siempre ha formado parte del mundo del arte contemporáneo, aunque no de su mercado. Respalda e intenta dictar las principales tendencias dentro del desarrollo museístico actual. Esto viene a resolver el desde siempre controvertido dilema entre la conservación de una herencia cultural y su accesibili- dad al público. Esta accesibilidad ha de ser dosificada, ya que cantidades ingentes de visitan- tes pueden poner en peligro las tareas de preservación de un museo. Este pro- blema, que afecta a todos los grandes museos, lo hemos resuelto sacando adelante el proyecto Gran Hermitage, y concretamente, el Centro de Restaura- ción y Conservación Staraya Derevnya. P: ¿Hasta qué punto el Hermitage lle- va la marca suya y de su padre, cuando entre ambos llevan capitaneando este magnífico referente cultural durante casi 48 años? R: El Hermitage es un gran museo, todo un símbolo de Rusia y de cultu- ra universal. Todo el personal, desde su director hasta cualquiera de sus asistentes, se siente muy honrado formando parte de él, aunque también todos entienden perfectamente que representan algo minúsculo en comparación con el propio origen y sentido del museo. Es importante enorgullecerse de trabajar en el Hermitage. Durante generaciones, mi familia ha servido a Rusia. Tanto para mi padre como para mí, éste ha sido nuestro modo de hacerlo. P: ¿En un hombre de su posición y condición, cómo se conjuga la pasión personal por el arte, sus gustos, con la ardua responsabilidad de adquirir nuevas coleccio- nes? R: Como le he dicho, las nuevas adquisiciones depen- den de un comité especialmente encargado de ello que trabaja en grupo. Todas las propuestas de adquisición son cuidadosamente discutidas por el comité, aunque no voy a negar que tanto mis gustos personales como mi concepto de lo que el museo necesita, son aspectos ambos que influyen bastante a la hora de realizar una adquisición, ya sea de arte clásico o contemporáneo. P: Y para concluir, Dr. Piotrovsky, ¿qué le diría a cual- quier joven y talentoso artista para aportarle algo de luz en su camino? R: Todo artista joven debería intentar visitar todos los museos que pueda, y alimentar la ilusión de que algún día sus obras formen parte de alguna de sus coleccio- nes. Sin embargo, debe tener en cuenta que es imposi- ble vencer a los grandes maestros. Por lo que realmen- te deberían luchar de verdad es por intentar merecer estar a su altura. L. Noriega Foto cortesía Museo del Hermitage.
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