LLEI D'ART 9
9 otras ciudades o países. A nivel mundial, la relevancia de los museos no hace sino crecer. La experiencia con los museos rusos es muy importante: tras la disolución de la Unión Soviética, los museos han conseguido, no sólo salvaguardar sus fondos del saqueo o la privati- zación, sino también responsabilizarse de la tarea de otras instituciones que ya existían. De esta manera, su papel como centro cultural no ha hecho sino adquirir una mayor relevancia y, bajo la apariencia de un simple esparcimiento, contribuye en la formación de la comple- ja sociedad del siglo XXI. P: El Museo alberga una colección de más de tres mi- llones de piezas artísticas, una colección que sigue cre- ciendo, ¿en qué tipo de obras está el Hermitage actual- mente interesado? R: Por encima de todo, el Hermitage se interesa por piezas que vengan a completar las colecciones propias. Obviamente, no adquiriremos pinturas de Vermeer, ya que no tenemos ninguna otra obra de él. Sin embargo, en el mercado actual del arte, sí que seguimos com- prando obras que tengan que ver con el arte y el acer- vo cultural ruso. Algunas de las más recientes adquisi- ciones del Hermitage incluyen una vasta colección de acuarelas y porcelanas rusas, así como una serie de fotografías de Rusia durante la Guerra de Crimea. Hay muchos huecos en las colecciones del Hermitage y por ello contamos con un comité especializado en adquisi- ciones que se dedica a seleccionar piezas interesantes para el museo, participando en subastas y negociacio- nes varias. P: Su apellido es toda una dinastía en el Hermitage. Bajo su dirección, ha habido cambios políticos muy im- portantes en su país, ¿Hasta qué punto han influido en la trayectoria de una de las pinacotecas más impresio- nantes del mundo? R: Ciertamente, el Hermitage es uno de los mayores museos del mundo y algo único para nuestro país. Cuando la Unión Soviética cayó, el Hermitage logró so- brevivir a los malos tiempos valiéndose de la experien- cia de sus colegas occidentales, es decir, la habilidad de resistir a economías de mercado que eran auténticas selvas. Además, el Hermitage supo liberarse de las ten- taciones que le ofrecía el mercado, salvaguardando las colecciones y su particular estilo de trabajo. Algunas de las transformaciones más significativas que han tenido lugar en Rusia han ido vinculadas a una irrupción de la sociedad urbana en la institución cultural. Logramos que lo público retornara a lo público y que el Hermita- ge siguiera haciendo honor a su nombre, un lugar de reclusión y retiro donde las personas se reencuentran con el arte y la cultura sin que ningún evento político las distraiga. P: ¿Cómo definiría el arte que actualmente lidera las galerías rusas? ¿Es un tipo de arte provocativo, reflexi- vo,..? ¿Qué opina al respecto? R: El arte contemporáneo es considerablemente pro- vocativo, aunque distingo dos tipos de provocación: la artística y la política. La de índole política es cada vez más popular en Rusia y pretende ser tratada como arte aunque pienso que cuando la provocación alcanza ma- tices políticos, deja de ser artística. Existe una tenden- cia en Rusia a buscar la provocación donde no existe o a interpretar la provocación en el arte con un sentido Foto cortesía Museo del Hermitage. Foto cortesía Museo del Hermitage.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NzgyNzA=